Las nuevas comunidades energéticas locales

La economía social y solidaria no solo apuesta por proveedores que se preocupan por el cuidado del medio ambiente, sin intereses ocultos y mucho más próximos a las personas, también consigue otros proyectos de mejora global de nuestras sociedades: Un ejemplo son las nuevas comunidades energéticas locales. Te explicamos en qué consisten, para qué sirven y por qué las tendrías que tener en cuenta a partir de ahora.

 

Comunidades energéticas locales: Una oportunidad transformadora

El año pasado la Unión Europea aprobó todo un paquete de medidas que recogen las inquietudes y demandas de las denominadas “Comunidades energéticas”. Es un hecho que nos encontramos en un momento de cambio y transformación que tiene que tener en cuenta el empoderamiento de los usuarios locales. Porque una comunidad energética es una entidad formada por personas y entidades locales que cooperan y se ayudan mutuamente para conseguir beneficios del sector energético. Y cuando hablamos de beneficios, no nos referimos a las ganancias, si no a una proporción de servicios a precios justos y energía limpia y renovable.

El objetivo es que todos los usuarios puedan obtener beneficios energéticos, medioambientales, económicos y sociales, pero a escala local y donde el objetivo final no es la rentabilidad. Se tienen que desarrollar actividades como:

  • Generación de energía de fuentes renovables.
  • Práctica de la eficiencia energética.
  • Servicios de recarga de vehículos eléctricos.
  • Distribución, suministro y consumo de energía limpia.
  • Acceso justo y asequible a energías renovables.
  • Combatir la pobreza energética.
  • Oportunidades de inversión.
  • Generar ingresos en la misma comunidad para abordar necesidades locales.

Las comunidades energéticas locales son agrupaciones muy próximas al cooperativismo, comparten valores, filosofía y maneras de funcionar con la Economía Solidaria. El cambio de modelo y la transformación energética es un hecho, por eso desde diferentes entidades reclaman que este momento de cambio sirva para que el sector energético se ponga al servicio del consumidor y no al revés.

El auge actual del cooperativismo

Cada primer sábado de julio se celebra el Día Internacional de las Cooperativas que este año se dedicará a “Las cooperativas y la acción por el clima”. Con este lema la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) quiere invitar en la comunidad cooperativa de todo el planeta a continuar impulsando acciones para luchar contra el cambio climático. Desde el ACI consideran que para revertir el cambio climático es imprescindible apostar por una economía de inclusión social y protección de los recursos naturales, lo que se conseguirá con un modelo prioritario para las cooperativas.

 

¿Qué es una cooperativa de trabajo?

Las cooperativas de trabajo forman parte de un modelo empresarial muy antiguo, aunque muchos puedan pensar que han surgido en la época actual de la mano otras luchas anticapitalistas y pro conservación de los espacios naturales. Una cooperativa tradicional es un modelo organizativo empresarial muy diferente a los más populares como son las Sociedades Anónimas o las Sociedades Limitadas.

 

El principal rasgo diferencial es que las cooperativas están formadas por personas que se asocian y todas conforman de igual forma la organización. Se rigen por una serie de estatutos en los que se especifican las normas, las aportaciones mínimas de capital para formar parte, el reparto de los beneficios, etc.

 

El auge del cooperativismo en el modelo económico actual

Las cooperativas representan una forma de desarrollo sostenible, por eso después de la crisis que empezó en 2008, han sido uno de los nuevos modelos que más se han catapultado. Actualmente las cooperativas han ganado fuerza gracias, sobre todo, a la potenciación de las nuevas formas de economía social y solidaria con proyectos como Som Energia, de los cuales ya hemos hablado anteriormente en este blog.

 

La situación económica actual, con una previsión de retroceso por las consecuencias de la crisis sanitaria del Covid-19 representa una nueva oportunidad para consolidar los proyectos de cooperativas puestos en marcha en los últimos años, también para la creación de nuevas. Cuando las oportunidades se reducen en el mercado actual, muchos trabajadores pueden encontrar una salida en la formación de cooperativas en las que puedan desarrollar las tareas y servicios para las que están preparadas.

Previsora General: Política de calidad real  

Las mutualidades como Previsora General y otras entidades sociales trabajan para conseguir la mejor asistencia a sus socios o mutualistas. Se basan en unos principios básicos y muy rectos que permiten poner la economía al servicio de las personas como ya explicamos en este artículo. No hay ánimo de lucro, se practica la autogestión, hay participación democrática… Pero Previsora General también tiene una fiscalización exhaustiva en cuanto a la calidad de los servicios que ofrece a sus mutualistas. Hablamos de una política de calidad real.

 

La política de calidad real de Previsora General

 

¿Para qué sirve un sistema de calidad? En el caso de Previsora General garantiza que los diferentes procesos, la atención a los mutualistas y la gestión de las diversas pólizas que se comercializan se realiza de forma eficiente y se orienta en exclusiva a la satisfacción de todos los socios que forman parte de la mutualidad.

 

Este es un listado de los puntos más importantes que debe tener en cuenta el sistema de calidad de Previsora General:

 

  • Se apuesta por la gestión eficiente.
  • El objetivo es la satisfacción real y final del mutualista.
  • Se trabaja para que los servicios a los mutualistas cumplan todos los requisitos exigidos.
  • Asesoramiento individualizado.
  • Fomentar y promover la formación del personal que atiende a los mutualistas para ofrecer la mejor atención.

 

Previsora General cuenta además con el sello de calidad Ethsi (Ethical and Solidarity Based Insurance), un distintivo del que ya hablamos en este artículo, un distintivo de calidad ética y solidaria que valora el grado de transparencia y también de buenas prácticas que desarrollan todas las compañías de seguros; así como sus propios gestores y productos aseguradores comercializados.

 

El sello Ethsi cuenta con diferentes modalidades y grados de aplicación: E1 Insurance, E2 Insurance y E3 Insurance. Una forma de distinguir los criterios evaluados.

La participación democrática en las mutualidades y otras entidades del tercer sector

Las mutualidades y entidades del tercer sector tienen en común su carácter social, participativo y sin ánimo de lucro. El objetivo principal es siempre ayudar a sus socios y mutualistas en ámbitos que suelen tener relación con los seguros, los servicios sociales y ámbitos como la educación y la salud. La participación democrática es uno de sus principales sellos de identidad.

 

Las características comunes de mutualidades y entidades del tercer sector

 

Una mutualidad y una entidad del sector social no son lo mismo, pero sí que comparten algunas características:

 

  • Entidades de gran tradición y arraigo en Cataluña.
  • Amplia presencia en el sector asegurador catalán.
  • Otras entidades del tercer sector muestran los mismos valores de solidaridad para buscar soluciones desde la colaboración.
  • La asamblea supervisa las tareas y participa activamente.
  • Los mutualistas y socios pueden participar activamente y votar a las asambleas.

 

Entre los puntos más importantes de esta serie de características que definen las mutualidades y entidades del tercer sector, destacan aquellos que hablan de la participación de los socios y mutualistas. El carácter democrático de estas organizaciones es evidente y prevalece por encima de otros estamentos de funcionamiento. También se celebran asambleas abiertas a la participación con voz y voto.

 

En el caso de las mutualidades, su figura es algo ya totalmente tradicional y con muchísimo arraigo en el territorio. En el sector concreto de los seguros, la presencia es indiscutible en Cataluña, lugar en el que conviven armónicamente varias entidades de este tipo, con carácter solidario y colaborativo.

Los valores que transmiten las mutualidades

Las mutualidades como Previsora General son entidades de seguros con una amplia tradición en zonas como Catalunya. Alternativas a los seguros tradicionales ya que anteponen a las personas por encima de las cuestiones puramente económicas y transmiten valores. De hecho, el objetivo prioritario es conseguir una sociedad más amable y solidaria. Por eso algunas características comunes en las mutualidades son:

 

  • No tienen ánimo de lucro.
  • Sociedades de personas y no de capitales.
  • Participación democrática.
  • Autogestionadas.

 

Desde el ámbito del mutualismo se persigue un desarrollo sostenible de todas y cada una de las acciones que se llevan a cabo, siempre desde una perspectiva de responsabilidad social.

 

Los valores de las mutualidades

 

Las mutualidades de Previsión Social como Previsora General no dejan de ser asociaciones de personas que representan una forma solidaria de organización. Alguno de los valores comunes y más importantes tienen que ver con el trato al mutualista y las inversiones que se hacen con las ganancias generadas.

 

  • Proximidad.
  • Trato personalizado y directo al tratarse de mutualidades pequeñas.
  • Sello EthSI(acredita las mutualidades que lo tienen como entidades que no buscan el beneficio propio).
  • La inversión es por beneficio de los mutualistas.
  • No se invierte en sectores armamentísticos y tabacaleros.
  • Los mutualistas son propietarios de una pequeña parte de la mutua.

 

El carácter familiar de las mutualidades permite ofrecer un servicio de calidad, personalizado y diferenciado ya que posibilita estar más cerca de colaboradores y mutualistas. Además, el trabajo en equipo y la importancia del valor humano que se le da en estas entidades permite desmitificar el mundo del seguro haciéndolo más familiar.

 

Para descubrir todos los valores que caracterizan a Previsora General, puedes entrar en este enlace. Unos valores que se sustentan en el Plan Estratégico de Responsabilidad Social que ha trazado la mutualidad para controlar que se llevan a cabo.

 

 

 

 

 

Cooperativas de trabajo y mutualidades: Entidades autogestionadas por personas    

Poner la economía al servicio de las personas con el objetivo de conseguir una sociedad más amable y solidaria. Esta podría ser claramente la definición del objetivo principal de cooperativas de trabajo y mutualidades, unas entidades que están auto gestionadas por personas y no por grandes entramados de sociedades capitalizadas. Hablamos de algunas de las características y ventajas de este tipo de empresas.

 

¿Qué es una cooperativa de trabajo?

 

Se trata de un tipo de empresa que gestionan los propios trabajadores. Tiene que constar como mínimo de 2 personas y un capital social a partir de 3.000 euros. En realidad, hablamos de una asociación de socios que quieren realizar actividades encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones tanto económicas como sociales. Funcionan de manera democrática, todo, absolutamente todo se debate y se vota. En las cooperativas los objetivos empresariales se entremezclan con otros de tipo más social para conseguir un crecimiento económico basado en la igualdad.

 

¿Qué es una mutualidad?

 

Las mutualidades, como es el caso de Previsora General, también son asociaciones formadas por personas que representan una forma solidaria de organización. Tienen una serie de características que las diferencian:

 

  • No hay ánimo de lucro.
  • Somos una sociedad de personas y no de capitales.
  • Hay participación democrática.
  • Nos autogestionamos.

 

Las características de las cooperativas y mutualidades

 

  • En ambos casos están formadas por profesionales especializados en su sector.
  • Ofrecen un mejor servicio de gestión y apoyo a los clientes y socios. Personalizado y cercano, al no tratarse de gigantes empresariales es posible una atención de tú a tú.
  • Se trata de organizaciones que revierten sus beneficios en los propios socios. A través de mejoras en los servicios, por ejemplo. Las ganancias no sirven para engrosar las cuentas de la junta directiva.
  • Trabajan una economía al servicio de las personas y no de los bancos.

Mutualidades, los seguros de salud éticos y solidarios  

¿Un seguro de salud ético y solidario? ¿Una entidad formada por personas y no por capitales que se preocupa realmente por la salud de sus mutualistas? Es posible y desde Previsora General, que es una mutualidad, te contamos cuáles son las características de entidades como la nuestra.

 

 

¿Qué es una mutualidad?

 

Las mutualidades son entidades sin ánimo de lucro formadas por mutualistas que pueden participar democráticamente en los procesos que lleva a cabo el ente y además, se autogestionan.

 

Todo esto se traduce en que las mutualidades no especulan con la salud de las personas porque el objetivo final no es empresarial ni busca beneficios ni a corto ni a largo plazo.

 

Características de los seguros de salud éticos y solidarios

 

Todos los seguros de salud que se consideran éticos y solidarios comparten una serie de características comunes que los diferencian de aquellos que pertenecen a entidades que sí buscan el lucro.

 

  • Tienen el sello ETHSI, un distintivo de calidad ética y solidaria que valora el grado de transparencia y buenas prácticas que llevan a cabo las compañías aseguradoras, los gestores aseguradores y los productos que comercializan.
  • No buscan el beneficio propio.
  • El dinero se invierte en los mutualistas (normalmente revierte en mejoras como por ejemplo las coberturas gratuitas. En Previsora General se ofrece una protección de pagos para desempleados y la defensa jurídica gratuita)
  • Los mutualistas saben dónde va tu dinero, en qué proyectos se invierte.
  • Proximidad y trato personalizado.
  • Tienen conciencia social (no se invierte en tabacaleras y empresas de armas, entre otros).
  • Creen en la igualdad.

 

Puedes consultar las mutualidades españolas que cuentan con el certificado ETHSI en este enlace. Se trata del primer sello europeo de calidad de gestión ética y solidaria para empresas aseguradoras y uno de los pocos que existe en el mundo.

España: Líder mundial de la economía social y solidaria    

La economía social y solidaria está en pleno auge. Si hace unos años su presencia era mínima y pocos conocían realmente cómo funcionaba y cuáles eran sus principios, poco a poco se ha hecho un hueco entre las opciones de muchas familias. Apostar por proyectos y empresas que siguen los principios de la economía social y solidaria tiene mucho que ver con los valores, algo que en tiempos de inmediatez, redes sociales y relaciones superficiales cobra cada vez más protagonismo. Y aquí España está jugando un papel crucial, ya ocupa el puesto número 9 de los países del mundo con más empleados en la economía social y solidaria.

 

¿Qué es la economía social y solidaria?

 

El Ayuntamiento de Barcelona ofrece en su web una de las definiciones más completas que se han hecho sobre este concepto económico. Habla de “conjunto de iniciativas socioeconómicas que priorizan la satisfacción de las necesidades de las personas por encima del lucro. Son independientes con respecto a los poderes públicos, actúan orientadas por valores como la equidad, la solidaridad, la sostenibilidad, la participación, la inclusión y el compromiso con la comunidad, y también son promotoras de cambio social”.

 

En definitiva, las iniciativas de la economía social y solidaria comparten algunas características que pasan por una gestión democrática y participativa, una orientación a las necesidades humanas y un compromiso con la comunidad.

 

El auge de la economía social y solidaria en España

 

Un total de 2,2 millones de trabajadores españoles desarrollan su actividad laboral en 43.000 entidades que practican la economía social y solidaria. El informe “La economía social y solidaria: Balance provisional y perspectivas para España” de la Fundación Alternativas presentó en mayo estas cifras según los datos que recogieron de la Confederación Empresarial Española de Economía Social (CEPES).

 

Las entidades españolas de la economía social y solidaria generan 150.000 millones de euros al año, lo que significa entre el 10 y el 12 por ciento del PIB. Esto sitúa a nuestro país en el noveno lugar mundial y las previsiones indican que esta cifra aumentará año a año. De hecho, en este informe destacan que no aumenta únicamente el número de empresas y empelados que se dedican a la economía social y solidaria, también lo hacen los consumidores que quieren adquirir productos y servicios vinculados a este sector.

 

En todo el mundo existen 2,6 millones de cooperativas con alrededor de 1.000 millones de miembros que emplean de forma directa a 250 millones de personas.

El papel de las rrss en el auge de la economía social y solidaria  

Las Redes Sociales ya forman parte de la estrategia digital de casi cualquier marca. Se han convertido en una apuesta que nadie discute y han entrado a formar parte de la normalidad para las empresas que potencian sus planes de marketing. Pero si hay un sector en el que el auge y el papel de las rrss ha sido crucial es el de la economía social y solidaria. La comunicación a través de estos canales ha sido muy importante para concienciar y dar a conocer qué hacen las empresas que practican la economía social y solidaria.

 

Las redes sociales solidarias

 

Internet como aliado para dar a conocer proyectos solidarios, es la gran apuesta de las marcas que utilizan las autodenominadas redes sociales solidarias; su facilidad de acceso desde cualquier lugar y a través de cualquier dispositivo facilitan su uso y la transmisión del mensaje.

 

Ayudas para la lucha contra el riesgo de exclusión social, voluntariados, banca ética, sostenibilidad, protección del medio ambiente… Una manera de favorecer el desarrollo de planes colaborativos que impliquen a la sociedad, algo posible y factible con una estrategia digital que potencie la comunicación a través de las redes sociales.

 

¿Por qué han triunfado los proyectos de la economía social y solidaria?

 

Hablamos de planes muy concretos y enfocados a un tipo de público específico. Hace años llegaban a pocas personas y exclusivamente interesadas en esas cuestiones. Ahora la lente se amplia y se muestran los resultados y los objetivos a un público más grandes.

 

Recordamos algunos de los proyectos más exitosos de la economía social y solidaria de los que ya hemos hablado en el blog en anteriores ocasiones y que ha utilizado sus RRSS para conseguir repercusión.

 

  • Som Energia. Es una de las alternativas a las tradicionales compañías de la luz de la que ya hablamos en este artículo del blog.
  • Barrio cooperativo de Sants. Una cooperativa del popular barrio barcelonés de Sants, un proyecto exitoso que echa mano de las rrss para dar a conocer sus servicios de proximidad.
  • Coop57. Una cooperativa de servicios financieros.
  • Mercado social Madrid. Apuesta por el consumo consciente.
  • Goteo. Una red social de financiación colectiva y cooperación.

 

El cooperativismo entre adolescentes  

La etapa de la adolescencia es sin duda alguna la más controvertida de todas por las que pasa un ser humano. A medio camino entre niño y adulto, el adolescente ha sido muchas veces infravalorado, sobre todo en las últimas décadas, cuando el avance de las nuevas tecnologías y de las sociedades ha terminado por alargar esta etapa, que cada vez se extiende desde edades más tempranas y termina también más tarde. Una etapa difícil, aunque las nuevas generaciones están demostrando que quieren tener su propia voz y que se pueden hacer grandes cosas a pesar de la juventud. Movimientos estudiantiles que nos advierten de que no hay un planeta B o que luchan por la protección de nuestros mares o las especies en peligro de extinción. El cooperativismo entre adolescentes existe, lo analizamos.

 

Adolescentes reivindicativos

 

Los programas para jóvenes cooperantes se han extendido en los últimos años por todo el territorio y son cada vez más demandados por adolescentes con inquietudes sociales y de mejora del entorno en el que viven. Estos son algunos de los programas de cooperación con más éxito:

 

  • Estancias con ONG’S en países en vías de desarrollo. Muchas Organizaciones No Gubernamentales preparan programas durante el verano en países del extranjero, en concreto en zonas empobrecidas en las que ayudan a las comunidades con material para la construcción de escuelas, pozos y otro tipo de infraestructuras sanitarias y sociales.
  • Voluntariado local. Suele ser el que más practican los adolescentes, ya que les permite realizar colaboraciones a lo largo del año sin descuidar sus estudios. Desde ONG’s que prestan ayuda a colectivos desfavorecidos o en riesgo de exclusión social, el banco de alimentos, asociaciones de protección de especies y monumentos locales…
  • Donaciones. Suele ser la menos habitual, ya que por norma general los adolescentes estudian y no trabajan, por lo tanto, su poder adquisitivo es reducido. Aún así es cada vez más habitual que las familias enseñen valores de convivencia y cooperación a través de las donaciones. Muchos padres instan a sus hijos a donar el dinero que ahorran en sus huchas, algo que mantienen en la adolescencia.

 

Webs como Hacesfalta.org se pueden encontrar todas las formas de cooperación posibles en el caso de que quieras iniciarte en el mundo del cooperativismo.