España: Líder mundial de la economía social y solidaria    

La economía social y solidaria está en pleno auge. Si hace unos años su presencia era mínima y pocos conocían realmente cómo funcionaba y cuáles eran sus principios, poco a poco se ha hecho un hueco entre las opciones de muchas familias. Apostar por proyectos y empresas que siguen los principios de la economía social y solidaria tiene mucho que ver con los valores, algo que en tiempos de inmediatez, redes sociales y relaciones superficiales cobra cada vez más protagonismo. Y aquí España está jugando un papel crucial, ya ocupa el puesto número 9 de los países del mundo con más empleados en la economía social y solidaria.

 

¿Qué es la economía social y solidaria?

 

El Ayuntamiento de Barcelona ofrece en su web una de las definiciones más completas que se han hecho sobre este concepto económico. Habla de “conjunto de iniciativas socioeconómicas que priorizan la satisfacción de las necesidades de las personas por encima del lucro. Son independientes con respecto a los poderes públicos, actúan orientadas por valores como la equidad, la solidaridad, la sostenibilidad, la participación, la inclusión y el compromiso con la comunidad, y también son promotoras de cambio social”.

 

En definitiva, las iniciativas de la economía social y solidaria comparten algunas características que pasan por una gestión democrática y participativa, una orientación a las necesidades humanas y un compromiso con la comunidad.

 

El auge de la economía social y solidaria en España

 

Un total de 2,2 millones de trabajadores españoles desarrollan su actividad laboral en 43.000 entidades que practican la economía social y solidaria. El informe “La economía social y solidaria: Balance provisional y perspectivas para España” de la Fundación Alternativas presentó en mayo estas cifras según los datos que recogieron de la Confederación Empresarial Española de Economía Social (CEPES).

 

Las entidades españolas de la economía social y solidaria generan 150.000 millones de euros al año, lo que significa entre el 10 y el 12 por ciento del PIB. Esto sitúa a nuestro país en el noveno lugar mundial y las previsiones indican que esta cifra aumentará año a año. De hecho, en este informe destacan que no aumenta únicamente el número de empresas y empelados que se dedican a la economía social y solidaria, también lo hacen los consumidores que quieren adquirir productos y servicios vinculados a este sector.

 

En todo el mundo existen 2,6 millones de cooperativas con alrededor de 1.000 millones de miembros que emplean de forma directa a 250 millones de personas.

El papel de las rrss en el auge de la economía social y solidaria  

Las Redes Sociales ya forman parte de la estrategia digital de casi cualquier marca. Se han convertido en una apuesta que nadie discute y han entrado a formar parte de la normalidad para las empresas que potencian sus planes de marketing. Pero si hay un sector en el que el auge y el papel de las rrss ha sido crucial es el de la economía social y solidaria. La comunicación a través de estos canales ha sido muy importante para concienciar y dar a conocer qué hacen las empresas que practican la economía social y solidaria.

 

Las redes sociales solidarias

 

Internet como aliado para dar a conocer proyectos solidarios, es la gran apuesta de las marcas que utilizan las autodenominadas redes sociales solidarias; su facilidad de acceso desde cualquier lugar y a través de cualquier dispositivo facilitan su uso y la transmisión del mensaje.

 

Ayudas para la lucha contra el riesgo de exclusión social, voluntariados, banca ética, sostenibilidad, protección del medio ambiente… Una manera de favorecer el desarrollo de planes colaborativos que impliquen a la sociedad, algo posible y factible con una estrategia digital que potencie la comunicación a través de las redes sociales.

 

¿Por qué han triunfado los proyectos de la economía social y solidaria?

 

Hablamos de planes muy concretos y enfocados a un tipo de público específico. Hace años llegaban a pocas personas y exclusivamente interesadas en esas cuestiones. Ahora la lente se amplia y se muestran los resultados y los objetivos a un público más grandes.

 

Recordamos algunos de los proyectos más exitosos de la economía social y solidaria de los que ya hemos hablado en el blog en anteriores ocasiones y que ha utilizado sus RRSS para conseguir repercusión.

 

  • Som Energia. Es una de las alternativas a las tradicionales compañías de la luz de la que ya hablamos en este artículo del blog.
  • Barrio cooperativo de Sants. Una cooperativa del popular barrio barcelonés de Sants, un proyecto exitoso que echa mano de las rrss para dar a conocer sus servicios de proximidad.
  • Coop57. Una cooperativa de servicios financieros.
  • Mercado social Madrid. Apuesta por el consumo consciente.
  • Goteo. Una red social de financiación colectiva y cooperación.

 

El cooperativismo entre adolescentes  

La etapa de la adolescencia es sin duda alguna la más controvertida de todas por las que pasa un ser humano. A medio camino entre niño y adulto, el adolescente ha sido muchas veces infravalorado, sobre todo en las últimas décadas, cuando el avance de las nuevas tecnologías y de las sociedades ha terminado por alargar esta etapa, que cada vez se extiende desde edades más tempranas y termina también más tarde. Una etapa difícil, aunque las nuevas generaciones están demostrando que quieren tener su propia voz y que se pueden hacer grandes cosas a pesar de la juventud. Movimientos estudiantiles que nos advierten de que no hay un planeta B o que luchan por la protección de nuestros mares o las especies en peligro de extinción. El cooperativismo entre adolescentes existe, lo analizamos.

 

Adolescentes reivindicativos

 

Los programas para jóvenes cooperantes se han extendido en los últimos años por todo el territorio y son cada vez más demandados por adolescentes con inquietudes sociales y de mejora del entorno en el que viven. Estos son algunos de los programas de cooperación con más éxito:

 

  • Estancias con ONG’S en países en vías de desarrollo. Muchas Organizaciones No Gubernamentales preparan programas durante el verano en países del extranjero, en concreto en zonas empobrecidas en las que ayudan a las comunidades con material para la construcción de escuelas, pozos y otro tipo de infraestructuras sanitarias y sociales.
  • Voluntariado local. Suele ser el que más practican los adolescentes, ya que les permite realizar colaboraciones a lo largo del año sin descuidar sus estudios. Desde ONG’s que prestan ayuda a colectivos desfavorecidos o en riesgo de exclusión social, el banco de alimentos, asociaciones de protección de especies y monumentos locales…
  • Donaciones. Suele ser la menos habitual, ya que por norma general los adolescentes estudian y no trabajan, por lo tanto, su poder adquisitivo es reducido. Aún así es cada vez más habitual que las familias enseñen valores de convivencia y cooperación a través de las donaciones. Muchos padres instan a sus hijos a donar el dinero que ahorran en sus huchas, algo que mantienen en la adolescencia.

 

Webs como Hacesfalta.org se pueden encontrar todas las formas de cooperación posibles en el caso de que quieras iniciarte en el mundo del cooperativismo.

5 consejos para afrontar las últimas semanas de trabajo antes de las vacaciones de verano  

Lo más probable es que a estas alturas del año casi todas las plantillas de las empresas tengan ya calendarizadas las vacaciones de verano. Muchos trabajadores estarán en pleno proceso de decisión del destino escogido para este paréntesis en la rutina de trabajo que les servirá a algunos para descansar y a otros para descubrir nuevas aventuras. Frente a tanta expectación, los nervios están asegurados y se forma una especie de cuenta atrás. ¿Cómo superar las últimas semanas de trabajo antes de las vacaciones de verano? Te damos 5 consejos infalibles.

 

Los mejores consejos para afrontar las últimas semanas de trabajo pre vacaciones

 

Hay dos tipos de personas: Las que se emocionan con la llegada de las vacaciones y las que no tanto. Si eres del primer grupo, estos consejos te van a venir muy bien para que no se te haga larga la espera antes de la llegada de las ansiadas vacaciones. Porque el síndrome pre vacacional existe y puede provocar desde ansiedad, a insomnio, dolor de estómago o falta de apetito.

 

Nascia, un gabinete de psicología especializado en tratar distintos trastornos relacionados con el estrés y la ansiedad publicó un estudio que ponía de manifiesto que hasta un 30% de los trabajadores españoles padecen estas alteraciones antes de iniciar sus vacaciones.

 

  1. Controlar la respiración. Está demostrado que se trata de una acción que permite ejercitar también cierto control sobre la propia mente, en muchas situaciones diferentes.
  2. Ejercitar la mente. Lo que vendría a traducirse como la popular expresión “intenta no pensar”. Debemos distraer nuestra mente para conseguir que no se retroalimente con pensamientos que se avancen a lo que ocurrirá en nuestras vacaciones.
  3. Planificación. Es importante que no lo dejes todo para última hora y te organices para no llegar al día de inicio de tus vacaciones arrastrando estrés. Además, no tener las cosas preparadas generará ansiedad en los días previos y hará que los días de trabajo se te hagan más difíciles y largos.
  4. Disfruta el ahora. Puede sonar a frase de libro de autoayuda, pero lo cierto es que expertos en psicología recomiendan centrarse en el presente, ya que es lo único certero. Vivir con la mente puesta en el futuro, en esas vacaciones que están por llegar nos impide disfrutar del día a día. Es necesario y vital exprimir todo lo positivo que tenemos en nuestro trabajo.
  5. Deporte. Es la clave para casi cualquier aspecto de la vida, llevar una vida activa y practicar deporte de forma regular mejora el estado anímico y hará que los días que faltan para vacaciones sean más llevaderos.

 

 

 

Descubre el consumo de productos de temporada

Los invernaderos y la mejora de los transportes han hecho que en los últimos años cambiemos nuestros hábitos alimentarios. Comemos fresas en noviembre y calabaza en abril, nos hemos olvidado de cuáles son los productos de temporada y el calendario de los denominados alimentos de proximidad y kilómetro cero. Las mejoras técnicas nos permiten cultivar todo tipo de frutas y verduras en cualquier época del año, aunque el resultado no sea siempre el más natural y ecológico. Además, importamos frutas desde países lejanos que se pasan semanas en cámaras frigoríficas, con lo que el alimento pierde textura y sabor. Te ayudamos a descubrir las cestas ecológicas que preparan muchas cooperativas de consumo para ayudarte a regresar a una alimentación con productos de temporada.

 

¿Qué es un producto de temporada?

 

Cada fruta y verdura cuenta con unas propiedades intrínsecas que hacen que madure en una época del año determinada según las condiciones climatológicas y el terreno. Con la tecnología esto ya no es necesario, pueden cultivarse en invernaderos, aunque es preciso la utilización de sustancias químicas que ayudan a su maduración y reducen la calidad nutricional del alimento.

 

Por otro lado, las cámaras frigoríficas permiten conservar productos durante todo el año y que nosotros disfrutemos de sandías en invierno, por ejemplo, pero este proceso ha hecho que pierda muchas propiedades. Algo que también ocurre con las frutas y verduras que son originales de otros países y se transportan hasta nuestras fronteras congeladas.

 

¿Qué es un producto de kilómetro cero?

 

Un producto de kilómetro cero se refiere a todos aquellos alimentos que han sido cultivados en un margen inferior a los 100 kilómetros a la redonda desde el punto de venta final. Insistimos, la tecnología nos permite traer naranjas de Marruecos, baratas y deliciosas, pero en Valencia tenemos uno de los mejores enclaves del mundo para el cultivo de cítricos. Y siempre es mejor para el medio ambiente apostar por los productos próximos. La huella de carbono que dejamos cuando se transportan los alimentos desde otros alimentos repercute en las emisiones de C02 que repercuten en la capa de ozono y contribuyen al cambio climático.

 

El consumo de los productos de temporada

 

Consumir productos de temporada no significa únicamente contribuir a la protección del medio ambiente y disfrutar también de alimentos con más sabor y menos uso de químicos en su elaboración, también significa ahorrar dinero, porque son más baratos al poder conseguirlos fácilmente.

 

Cada vez con más frecuencia se han puesto en marcha cooperativas que facilitan el consumo de las denominadas “cestas ecológicas”, que se venden semanalmente e incluyen únicamente productos de temporada para consumir en los siguientes 7 días.

 

Si quieres saber más sobre el calendario de los productos de temporada te dejamos este enlace, en el que encontrarás toda la información que puede ayudarte a comenzar a comer más conscientemente.

Nuevas apuestas de la economía social y solidaria  

En una sociedad cada vez más individualista que sigue y se adapta a las fluctuaciones de los mercados, las nuevas apuestas de la economía social y solidaria se han convertido en un fenómeno bastante extendido que quieren practicar todos aquellos que apuestan por un regreso a los orígenes de las economías domésticas que se basaban en cubrir necesidades y no en crear nuevas. Te contamos cuáles son algunas de las apuestas más importantes de la economía social y solidaria.

 

La lista de iniciativas de la economía social y solidaria más importantes

 

Las iniciativas de la economía social y solidaria priorizan esas necesidades de las personas de las que hablábamos antes por encima del simple lucro. Suelen ser independientes de los poderes públicos y se enfocan mayoritariamente en valores como la solidaridad y la sostenibilidad.

 

  • Compañías de telecomunicaciones. Es una de las nuevas apuestas de la economía social y solidaria más importantes. Una forma de contratar servicios de telefonía, internet y televisión digital desde una perspectiva más sostenible.
  • Comercio de proximidad. Ya lo hablamos en su momento, comprando productos de kilómetro cero (su punto de origen se encuentra a una distancia máxima de 100 km respecto al punto de venta) se consigue potenciar el pequeño comercio, la subsistencia de los agricultores y también la salud, porque se consumen exclusivamente productos de temporada.
  • Banca ética. Un tipo de entidad que prioriza todos aquellos proyectos sociales que pueden revertir en el bien común y de sus clientes, antes que aquellos que pueden hacer ganar dinero a la entidad pero que tienen fines menos éticos.
  • Seguros éticos y solidarios. Fomentan el mercado social y buscan crear espacios de consumidores, proveedores y distribuidores en los que sea el ciudadano quien ejerza una opción de consumo con compromiso social. Se buscan las prácticas éticas y solidarias.

 

La economía social y solidaria se extiende cada vez más a otros sectores, aunque siempre enfocados desde un punto de vista económico.

 

 

 

 

 

¿Por qué escoger una banca ética para guardar nuestros ahorros?  

Nadie pone en duda que en la sociedad actual en la que vivimos es imprescindible contar con una entidad bancaria en la que depositar nuestros ahorros. Y ya no solo eso, cada día realizamos operaciones económicas que precisan de un banco para que se puedan llevar a cabo, el cobro de la nómina, los recibos de la luz, el agua y el gas, las compras online y con tarjeta, etc… Por eso, decidir en qué entidad financiera confiamos no es algo baladí. Si has pensado en elegir una banca ética, te damos algunas razones para que optes por esta decisión y no acudas a la banca tradicional.

 

La banca ética como forma de ver y entender la vida

 

Lo más importante antes de escoger una banca ética para depositar nuestros ahorros es analizar qué impacto queremos que tenga nuestra participación monetaria en la entidad en cuestión.

 

  • La elección de banco también es un acto de consumo responsable. Así que una de las principales ventajas de decantarse por esta opción es que conseguirás que el impacto social sea menor. ¿Por qué? Porque los beneficios de estas entidades revierten en la sociedad.
  • Si apuestas por la banca ética tu dinero estará al servicio de la economía real. Esto significa, que como decíamos antes, los beneficios de estas entidades revierten en proyectos reales para el bien común, para la sociedad. Es decir, no se utiliza en ningún caso la especulación.
  • Banca ética igual a transparencia. Este tipo de entidades proporcionan toda la información necesaria antes de contratar cualquier tipo de servicio que se ofrezca.

 

Una de las partes más importantes a la hora de decidirse por una banca ética, es su carácter no especulativo respecto al uso que le darán a nuestro dinero. Que suele ser algo que los usuarios de la banca nunca nos preguntamos, ¿en qué utilizarán los bancos el dinero de nuestros ahorros? Es habitual que queremos saber los intereses que nos generará y sin embargo no interiorizamos que con nuestro capital se puede invertir en cosas en las que nosotros jamás lo haríamos como, por ejemplo, la producción de armas o especulaciones inmobiliarias. Todo esto con la banca ética desaparece, ya que se caracterizan por un uso exclusivo para fines sociales y por la máxima transparencia.

Compañías de telecomunicaciones de la economía social y solidaria

Nadie dijo que sobrevivir a la sociedad de consumo en la que vivimos fuera fácil. Cada vez son más las cooperativas y empresas que prestan servicios y venden productos sostenibles desde un modelo de economía social y solidaria, pero, aun así, las opciones son muy pocas. Uno de los sectores en los que es más complicado ejercer de forma absolutamente ética es el de las telecomunicaciones. Te explicamos cuáles son las alternativas a las tradicionales compañías de teléfono.

 

El sector de las telecomunicaciones: Un mercado aún por explorar a nivel social y solidario

 

¿Conocéis a alguien que pueda sobrevivir al ritmo de vida actual sin estar “conectado”? Y no nos referimos únicamente a los datos móviles o el internet de banda ancha. Hablamos de comunicarse con las entidades bancarias, mensajería, administración… La tecnología avanza a pasos agigantados y existe una premisa de facilitarnos a todos la vida (vivimos más en el trabajo que fuera de él y son pocas las horas que nos quedan para realizar las gestiones del día a día. La idea es facilitarnos este aspecto para poder disfrutar de nuestro tiempo libre). Una premisa bajo la que caminamos hacia una sociedad cada vez más digitalizada y conectada, algo a lo que no se le puede dar la espalda.

 

Pero, ¿se puede estar conectado y continuar apostando por un modelo ético y sostenible? No es fácil pero la respuesta es sí. Ahora mismo existen en el mercado dos compañías que operan servicios de telecomunicaciones con una política de responsabilidad social muy estricta a diferencia de las multinacionales veteranas del sector como Movistar o Vodafone.

 

Las compañías de telecomunicaciones de la economía social y solidaria

 

  • Somos conexión. Con sede en Catalunya, comenzaron su andadura en el año 2015 y prestan servicio a todo el territorio español. Se trata de un proyecto colectivo que busca minimizar las consecuencias del consumo de telefonía e internet. Además, apuesta por un modelo de negocio justo, solidario y sostenible en el que se prima la atención al socio, porque aquí el cliente deja de existir como tale, ya que entra a formar parte de una cooperativa. De esta manera se pone coto a las desigualdades económicas y se busca el bien común. Proximidad, atención, confianza y servicio son algunas de sus premisas.
  • Parlem. La compañía de telecomunicaciones de Catalunya. Solo presta servicio en esta comunidad autónoma y aboga por la transparencia, contribuyendo al desarrollo económico y social de este territorio y con una comunicación en los diferentes canales en catalán. La atención también es personalizada (sin contestadores automáticos) y un customer service los 365 días del año.

 

Ambas operadoras utilizan proveedores de servicio de telefonía móvil externos, ya que hasta que no cambie la legislación las frecuencias pertenecen a Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo. En el caso de Somos conexión, su proveedor es MásMóvil que utiliza la red Orange, igual que Parlem. En cuanto a la red de fibra óptima, Parlem se vale de Adamo y de la ADSL de Jazztel.

 

 

 

 

 

 

¿Por qué es importante el consumo de proximidad?  

No es algo nuevo, aunque parece que ahora se ha puesto de moda eso de comprar productos de temporada y hacerlo en comercios locales. Los beneficios de adquirir alimentos y otro tipo de mercancías en tiendas que trabajan con proveedores de zonas próximas repercuten directamente en aspectos sociales y medioambientales. Te contamos por qué es importante el consumo de proximidad.

 

Consumo de proximidad o la compra en el mercado y los colmados de toda la vida

 

La aparición de los supermercados y las grandes superficies supuso una auténtica revolución para el sector del comercio en nuestro país. Las compras habituales de los ciudadanos se habían concentrado en sus núcleos poblacionales, acudiendo a los colmados, papelerías, pescaderías, carnicerías, mercados municipales y otros negocios locales.

 

La irrupción de otros comercios con más oferta y mejores precios obligaron a estos comerciantes a reinventarse. Un cambio que provocó que se dejaran de lado otros aspectos como la procedencia de los productos que se vendían. Puede parecer inocuo, pero esa procedencia deja huella a nivel social y también medioambiental.

 

Como su nombre indica, el término de consumo de proximidad va ligado a la distancia y el espacio desde el lugar de origen hasta que se compra, cuanto más corta es la proximidad, más próximo es. La denominación de Km0 significa que no hay más de 100km de distancia desde donde se produce al punto de venta.

 

La importancia del consumo de proximidad

 

¿Qué garantiza el consumo de proximidad? ¿Por qué debe tenerse en cuenta como prioridad frente a aquellos alimentos y productos que importamos?

 

  • Frescura en el caso de los alimentos. Son de temporada y conservan sus nutrientes al máximo, ya que no ha pasado semanas en una cámara frigorífica).
  • Precios competitivos. Aunque a priori pueda parecer lo contrario, el hecho de comprar productos locales favorece el precio final, ya que han sido necesarias menos horas de transporte y gasto logística para llegar al punto de venta.
  • Normativas locales. El consumo de productos de proximidad garantiza que estos cumplen con las normativas vigentes, tanto en su producción como en su distribución y venta.
  • Protección del medio ambiente. La exportación de productos a otros países genera un gran gasto de energía de combustibles fósiles, principalmente de petróleo por la cantidad que se necesita para trasladarlos en aviones, barcos de mercancías y camiones. Al margen del transporte, existe otro gasto energético que se refiere a su conservación en cámaras frigoríficas. Además, para su traslado en las mejores condiciones es necesaria la utilización de envoltorios plásticos o porexpan, muy contaminantes y que tardan años en degradarse. Debemos ser conscientes de que consumir frutas tropicales en pleno invierno no es necesario ni positivo a nivel medioambiental.
  • Conservación de especies autóctonas. La producción intensiva a través de la agricultura de monocultivos rebaja la biodiversidad en los ecosistemas algo que afecta a las especies, también la introducción de fauna foránea, modificaciones genéticas o fertilizantes. Es bueno apostar por las pequeñas plantaciones y la agricultura ecológica.
  • Trabajo local. El consumo de proximidad también beneficia a los productores locales y a los propios comercios que podrán ofrecer más y mejores puestos de trabajo.

 

En definitiva, el consumo de proximidad es respetuoso con el medio ambiente, es económico, disminuye la denominada “huella de carbono” y respeta la continuidad de la biodiversidad de nuestros ecosistemas.

¿Qué es la banca ética?  

La crisis económica nos ha dejado nuevos conceptos y prácticas que antes apenas conocíamos, uno de ellos es la banca ética. Las dificultades hacen que surjan nuevas ideas y se ponga el foco en las personas, el medio ambiente y todo aquello con un cariz social. Te ayudamos a conocer a fondo qué es la banca ética y en qué puede beneficiarte.

 

La banca ética

 

Es un tipo de entidad bancaria que prioriza los proyectos sociales por delante de los beneficios económicos. El objetivo es conseguir una utilidad social con todo el dinero que generan por sus servicios. Y no sólo eso, en la banca ética los clientes tienen mucho que decir y son ellos los que demandan este tipo de prácticas responsables. Es una forma de gestionar los ahorros de forma consciente siguiendo el denominado modelo de desarrollo humano y social sostenible.

 

  • Los clientes tienen derecho a conocer a qué se destina su dinero (proyectos, financiación de otras empresas o ideas, etc).
  • Los recursos generados se destinan a la creación de empleo y la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social, por ejemplo.
  • Es importante la labor de apoyo en los casos de créditos e hipotecas al margen de la recuperación del dinero prestado o invertido.
  • Los proyectos sociales a los que se destine el dinero deben ser viables para evitar pérdidas de recursos e inversión.

 

Es posible que esta descripción pueda parecer algo utópica, y es que hasta ahora las cajas de ahorros ya se dedicaban a desarrollar proyectos sociales con una parte de los beneficios. La diferencia es que en el caso de las entidades que conforman la denominada banca ética, todos los beneficios de sus productos bancarios tienen un fin social y los propios productos tienen una naturaleza sostenible.

 

¿Qué ofrece la banca ética?

 

Los productos que comercializan las entidades de banca ética son parecidos a los que ofrecen los bancos tradicionales con la clara diferencia de que todas las comisiones van a parar a fines sociales.

 

  • Libretas y tarjeta solidarias.
  • Fondos de inversión solidarios.
  • Microcréditos: Préstamos a corto plazo y de pequeñas cantidades que se destinan a proyectos que generan renta.

 

Si hay bancos éticos, ¿los hay que no lo son?

 

La banca ética se refiere a las entidades que cumplen con los objetivos que hemos mencionado antes, pero eso no significa que las entidades convencionales carezcan de ética.

 

Algunos expertos apuntan que como ya ocurre con el comercio justo, el consumo responsable o la moda sostenible, el uso de estos adjetivos únicamente ayuda a remarcar un aspecto concreto frente a la forma de funcionar del sector en cuestión.