Seguros escolares: ¿Son obligatorios?  

Matrículas del curso escolar, academias de idiomas, actividades extraescolares, cursos de formación extracurricular, clases particulares y de refuerzo en centros especializados… Todos tienen en común la oferta educativa reglada y complementaria de los niños en edad escolar y mayores de edad que siguen formándose; y también todas comparten precio de matrícula y seguro escolar. Suele ser una cantidad muy pequeña que apenas destaca en el presupuesto total, pero muchas familias se preguntan si es algo obligatorio o podría prescindirse de este apunte. En Previsora General ofrecemos este tipo de seguros escolares y te explicamos para qué son necesarios.

 

¿Qué son los seguros escolares?

 

Los seguros escolares son un tipo de seguro colectivo en caso de accidentes que protege a los usuarios de diferentes actividades, tanto del ámbito empresarial como en otras actividades asociativas como podrían ser:

 

  • Cursos de formación.
  • Alumnos de centros escolares.
  • Campamentos.
  • Actividades extraescolares.
  • Soci@s de gimnasios.
  • Participantes en torneos y actividades deportivas no federadas.
  • Carreras populares.

 

Las coberturas de los seguros escolares

 

Caídas o lesiones producidas en la hora del patio en el colegio y problemas de salud en un viaje de estudios organizado por el centro escolar son algunos de los casos más típicos en los que se precisa un seguro escolar que cubra estas eventualidades. El seguro escolar es obligatorio a partir de tercero de la ESO y hasta los 28 años.

 

Los alumnos en esta franja de edad, tanto nacionales como extranjeros tienen que abonar el seguro en el momento de efectuar la matrícula de cada curso. Una cuota que ronda el 1,12€ para poder acogerse a los beneficios médicos y económicos del seguro. Los propios centros educativos son los que envían las cuotas de los estudiantes a la Seguridad Social.

 

  • Accidentes escolares. Se cubre la asistencia médica, farmacéutica y quirúrgica en caso de ser necesaria. Incluye además indemnizaciones económicas que pueden ser de por vida en caso de gran invalidez, por ejemplo (pensión vitalicia de 144,24€).
  • Enfermedad. Garantiza asistencia médica y farmacéutica.
  • Infortunio familiar. Cubre situaciones en el hogar del estudiante que le impiden continuar con sus estudios, incluyendo un doctorado. Muerte de los progenitores si aportaban ingresos a la familia, o la quiebra.

Las coberturas gratuitas de Previsora General  

Cada póliza de seguro de salud es diferente, y por eso, aunque sea dentro de la misma compañía, es importante estudiar aquellas coberturas que nos interesan teniendo en cuenta nuestra edad, situación familiar, estado de salud… Además de todas estas disposiciones, es habitual que las aseguradoras incluyan otras coberturas adicionales. En Previsora General, al tratarse de una mutualidad, las más habituales tienen que ver con la previsión social; aunque pueden variar dependiendo del tipo de seguro que se contrate, y además, se incorporan sin coste adicional para el mutualista.

Las coberturas gratuitas más habituales de Previsora General

 

Como mutualidad, desde Previsora General se devuelven los excedentes en forma de nuevas garantías y prestaciones.

 

  • Protección de pagos. Asegura la continuidad en Previsora General en caso de no poder hacer frente al pago de los recibos por situación de desempleo, si es trabajador por cuenta ajena; o por situación laboral de incapacidad temporal en el caso de ser autónomo. Durante un periodo máximo de 6 meses, desde la mutualidad se reembolsará el importe de los recibos y el asegurado seguirá disfrutando de las prestaciones de la póliza. Esta cobertura también se hace efectiva para el caso de toda aquella persona jurídica a la que se le reconozca una situación de concurso de acreedores.
  • Defensa jurídica. Se trata de una cobertura que permite entre otras cosas asesoramiento legal telefónico ilimitado y 3 visitas presenciales al año con un abogado (siempre que no superen el importe de los 3.000€ las gestiones que deban realizarse). Una cobertura que permite, por ejemplo, preparar la documentación y realizar los trámites para recurrir una multa o asesoramiento y consultas sobre contratos de alquiler.
  • PG Health & Care. Se trata de servicios adicionales que se incluyen en todos los seguros de enfermedad, vida individual, accidentes individual y decesos. Entre estas ventajas exclusivas de las que pueden disfrutar los mutualistas destacan: Medicina preventiva y deportiva, terapias y tratamientos complementarios, estética y bienestar. Todo ello con precios especiales para los asegurados.

 

Cada familia de productos incorpora una o varias de estas coberturas gratuitas, todo depende de la póliza que se contrate.

 

 

 

Consejos para controlar tu alimentación durante las vacaciones  

La alimentación es una de las cuestiones relacionadas con la salud que más preocupa a la población. Sin embargo, solemos hacer caso omiso hasta que se acercan las vacaciones y la mayoría pretende adelgazar los kilos ganados durante el invierno. El primer problema es el enfoque, relacionando la pérdida de peso o la delgadez con la estética, algo que no debería ser así. De esta manera estamos priorizando nuestro aspecto físico a nuestra salud. Deberíamos alimentarnos correctamente durante todo el año y no exclusivamente en una época para poder lucir un mejor cuerpo en la playa. Por otro lado, el cambio de rutinas y de horarios durante las vacaciones fomentan que descuidemos la alimentación en esta época. Toma nota de estos consejos para controlar tu alimentación durante las vacaciones.

 

Los mejores consejos para controlar la dieta en vacaciones

 

En vacaciones nos relajamos, disfrutamos del tiempo libre y nos olvidamos del reloj. Esto es positivo a nivel psicológico, nos ayuda a desconectar, pero tiene algunas consecuencias negativas como el descontrol en los horarios de comidas y también la dieta. Tan importante es disfrutar de las vacaciones como incluir una pizca de rutina en nuestro día a día veraniego y así evitar malos hábitos.

 

  1. Limitar el consumo de “comida basura”, “fast food” y bollería industrial. Es difícil decir que no a una buena pizza, una hamburguesa con patatas fritas o un Frankfurt; y menos en vacaciones. Comidas rápidas que nos permiten seguir un ritmo apresurado visitando lugares y haciendo planes de ocio, pero cuidado, no abuses para que tu estómago no se resienta. También en los desayunos es habitual tomar dulces con azúcares y grasas saturadas de mala calidad, evítalo siempre que sea posible.
  2. Apuesta por la variedad. Si te marchas una semana a la playa no comas cada día en el chiringuito, ni tampoco te prepares bocadillos todos los días. La mejor dieta es la que incluye todo tipo de alimentos variados: Un día puedes comer una paella, otro día un plato combinado en el chiringuito, al siguiente un bocadillo y al cuarto día una ensalada de pasta.
  3. No abuses de las bebidas alcohólicas. Beber alcohol aporta calorías vacías que no benefician a nuestro organismo. Además, contribuyen a la deshidratación, algo que en época veraniega no es muy recomendable.
  4. Evita los refrescos y bebidas azucaradas. Igual que las bebidas alcohólicas contribuyen a deshidratar nuestro cuerpo y aumentan la sed. También los azúcares libres que contienen nos aportan calorías vacías.
  5. Descarta las cenas y comidas copiosas. Sobre todo, las cenas copiosas, ya que pueden crear malestar en tu estómago, alargar la digestión, que ésta sea muy pesada y que no puedas conciliar el sueño. Si le sumas el calor, el cóctel puede ser explosivo.

10 consejos para cuidar tu salud digestiva en vacaciones  

Los viajes, las comidas fuera de casa, la falta de rutinas… Todo contribuye a generar problemas digestivos, que se acrecientan durante la época de verano. Si los has sufrido alguna vez, sabrás lo molestos que son, te damos 10 consejos infalibles para cuidar tu salud digestiva en vacaciones.

 

Consejos para cuidar tu salud digestiva en verano

 

Diarreas, vómitos, acidez, malestar estomacal, estreñimiento… Son problemas habituales durante el verano, en su mayoría no están relacionados con virus, algo habitual en invierno; si se producen en épocas de vacaciones lo más probable es que tengan algo que ver con bacterias, ingesta de alimentos en mal estado o cambios en nuestras rutinas digestivas, entre otros factores.

 

  1. Consume alimentos ricos en fibra. Es complicado hacerlo cuando estamos de vacaciones y más en viajes al extranjero en los que es más difícil controlar o decidir lo que comemos en cada momento. Muchas veces hay que “aguantarse” con los que nos ofrecen en un lugar en concreto, pero siempre que puedas opta por priorizar el consumo de frutas frescas con piel, cereales integrales y vegetales crudos, también legumbres.
  2. Incluye en tu dieta leches fermentadas con pro bióticos. Este tipo de bebidas favorecen el tránsito intestinal y reducen la sensación de hinchazón porque estimulan el tránsito intestinal.
  3. Protectores de estómago. Muy necesarios si habitualmente padeces problemas estomacales. Te sacarán de más de un apuro estando de viaje, sobre todo en el extranjero y te permitirán disfrutar de la gastronomía local.
  4. Mantener los horarios. Sabemos que nuestro organismo no es una máquina y no siempre se puede decidir cuando necesitamos ir al baño; lo mejor es que intentes establecer una rutina antes de irte de vacaciones, porque el cuerpo tiene memoria. Así que busca la primera hora de la mañana o última de la noche, cuando seguramente estarás más relajado o relajada. También es bueno seguir unos horarios regulares para las comidas siempre que se pueda.
  5. Hidratación constante. Es importantísimo beber agua a diario y en cantidades suficientes. La clave está en beber antes de tener sed, aunque nos cueste y nos resulte incómodo, sobre todo cuando nos pasamos el día fuera del hotel y hay que ir buscando baños públicos, piensa que tu estómago lo agradecerá. Tampoco es bueno que aguantes la orina, y aunque sabemos que algunos tours nos lo ponen difícil, en realidad es de primera necesidad.
  6. Prioriza la cocina al vapor, horno y a la plancha. Lo sabemos, en según que sitios solo podrás comer lo que haya, pero seguro que puedes prescindir de grasas, salsas y picantes y apostar por una cocina más ligera, priorizando alimentos crudos o cocinados de manera suave al vapor, horno y a la plancha.
  7. Olvida los alimentos flatulentos. Brócoli, algunos tipos de legumbres, coles, alcachofa o productos que incluyen edulcorantes como el sorbitol, como pueden ser los chicles y caramelos. Las flatulencias te harán sentir incómodo y pueden crear también malestar en el estómago.
  8. Evita ingerir gran cantidad de dulces, azúcares y grasas saturadas. Te harán sentir pesadez en el estómago y pueden contribuir a sufrir episodios de diarrea.
  9. Descarta el consumo de alimentos dudosos. Si algo no tiene buen aspecto, o el sabor es raro, el lugar no te da confianza… Haz siempre caso a tu cuerpo y nunca ingieras nada a disgusto. De esta manera puedes evitar una intoxicación alimentaria.
  10. Practica ejercicio. No hablamos de que te apuntes a un gimnasio itinerante en el extranjero o que te pongas a hacer flexiones a las 6 de la mañana en tu habitación de hotel. Camina regularmente y aprovecha para subir por las escaleras en vez del ascensor. Con pequeños gestos de este tipo conseguirás pasar unas vacaciones menos sedentarias.

Los imprescindibles del botiquín que debes llevar contigo de vacaciones  

¿Todo listo para las vacaciones de verano? Billetes de transporte, ropa adecuada, pasatiempos, libros, documentación y visados, alojamiento reservado… ¿No te olvidas de algo? ¡El botiquín de viaje! Un elemento que no debe faltar en ninguna maleta y que incluirá más o menos medicamentos y material de primeros auxilios dependiendo del tipo de viajero y del tipo de viaje. Descubre los imprescindibles de cualquier botiquín.

 

Los 10 imprescindibles de un botiquín de viaje

 

Algunos medicamentos no pueden faltar nunca en tu maleta, incluso cuando te vas a un destino cercano y de fin de semana, otros es mejor comprarlos en el destino en caso de necesitarlos. En cualquier caso, lo principal es planificar el botiquín en función de:

 

  • Tipo de viajero: No es lo mismo hacerlo solo que en pareja, con amigos o con familia. Con niños menores o personas mayores.
  • Tipo de viaje. Hay que distinguir entre unas vacaciones organizadas o por libre, a un país en vías de desarrollo o del primer mundo, de ocio, cultural o de aventura con actividades que puedan implicar accidentes.

 

Una vez que tenemos claro qué tipo de viajero y de viaje haremos, te damos una lista de imprescindibles de tu botiquín, que servirán para todas las situaciones.

 

  1. Analgésicos. Para posibles dolores musculares, cefaleas, resfriados, fiebre (es antipiretal, etc)
  2. Antiinflamatorios. Para combinarlo en caso necesario con los analgésicos por dolores musculares, resfriados, contracturas, golpes, etc.
  3. Antihistamínico. Para hacer frente a posibles reacciones alérgicas. Si tienes alergias diagnosticadas es recomendables llevar contigo la medicación que te haya recetado tu médico.
  4. Medicamentos para cortar la diarrea y los vómitos. La gastroenteritis es una de las dolencias más comunes cuando nos marchamos de viaje al entrar en contacto con alimentos de cultivos locales, ya que la tierra y el agua de riego es diferente a la nuestra. Estos medicamentos te ayudarán a calmar los síntomas.
  5. Soluciones de Rehidratación Oral. Imprescindible si la gastroenteritis se agrava para evitar deshidratarte.
  6. Un pack de esparadrapos, gasas médicas, yodo, apósitos, alcohol y agua oxigenada para desinfectar heridas provocadas por posibles caídas, golpes, accidentes, etc.
  7. Protector de estómago. Si normalmente algunos alimentos no te sientan bien, cuando estés de viaje el malestar se incrementará, se recomienda tomar protectores estomacales por la mañana para evitar reacciones imprevistas.
  8. Repelentes de mosquitos. Se recomienda su aplicación diaria sobre todo al anochecer y protegerse con calzado cerrado y ropa ligeras que cubra por completo piernas y brazos en el caso de acudir a zonas alejadas de las urbes.
  9. Pastillas para el mareo. Si eres propenso a marearte en los transportes, es muy recomendable llevar pastillas para evitar mareas cuando viajes en barco, autocar o cualquier otro tipo de transporte.
  10. Pomada para golpes, crema solar y after sun. Nunca viene mal llevar un minikit de cremas para tratar posibles golpes, las hay que incluyen antibiótico. En cuanto a la protección solar es imprescindible, vayas donde vayas. También una loción relajante.

7 remedios naturales para las quemaduras del sol  

Con la llegada del tiempo de playa y piscina, las vacaciones y las largas jornadas bajo el sol se multiplican los casos de quemaduras solares. La sociedad cada vez está más concienciada sobre los efectos dañinos que tiene una sobreexposición al sol o la falta de protección. La más grave el cáncer de piel, pero también comporta efectos colaterales no deseados como el envejecimiento prematuro o la pérdida de hidratación, sedosidad y brillo. La piel es un órgano y hay que cuidarlo, de todas maneras, si has tenido algún incidente con el sol te damos unos cuantos remedios naturales para las quemaduras del sol.

 

Los remedios naturales para combatir las quemaduras solares

 

  1. Aloe Vera. Se trata de uno de los remedios más extendidos. El extracto de esta planta consigue calmar y refrescar las pieles más irritadas, especialmente tras una sobreexposición solar. Se puede encontrar en el mercado en geles y cremas que contienen su extracto. Adquiere aquellas que incluyen un porcentaje más alto de aloe vera para beneficiarte al máximo de sus propiedades. También puedes aplicar directamente el extracto si tienes una de estas plantas en tu casa. Bastará con cortar una de sus hojas y poner el líquido que salga de su interior en contacto directo con la zona afectada.
  2. Leche fresca. Los ácidos grasos y los lácteos de la leche tienen propiedades calmantes que producirán un alivio inmediato de las zonas afectadas por quemaduras solares. Por eso también te servirá la aplicación de un yogur natural en el caso de que no tengas leche. En cualquier caso, deberán estar a una temperatura fría para que el efecto sea aún mayor. Se recomienda realizar la aplicación con un paño, gasa o algodón empapado.
  3. Agua fría. Esto hará que la piel de la zona afectada se refresque y baje la temperatura a la que se queda expuesta la piel, que retiene esa sobreexposición de rayos UVA. Si las zonas son específicas se recomienda aplicar paños bien fríos o gasas empapadas en agua bien fría. Pero nunca lo intentes con hielos en contacto directo con la piel ni con bolsas de gel o compresas de frío de las que se dejan en el congelador. Esto podría agravar las heridas o el estado de la piel, ya que el frío directo también puede quemar la piel. Si las quemaduras son muy amplias se recomienda tomar baños y duchas de agua fría.
  4. Tomate. Esta hortaliza bien fría de la nevera consigue calmar y bajar la irritación de la piel tras una sobreexposición solar. Tiene propiedades calmantes y lo mejor es rallarlo y aplicarlo directamente sobre la zona afectada durante unos minutos. Otra recomendación en mezclarlo con una cucharada de bicarbonato, creando un ungüento, una crema natural que disminuirá el escozor y el dolor.
  5. Hojas de llantén. Esta planta tiene propiedades antiinflamatorias y además combate los microbios. Se pueden aplicar las hojas directamente y vendar la zona afectada (después de haberlas lavado previamente) o también se pueden triturar y con el ungüento resultante aplicarlo en las quemaduras.
  6. Patata. Otro alimento que nos servirá para calmar las zonas quemadas por los rayos UVA. En este caso sus compuestos de almidón alivian la irritación de la piel. La forma más beneficiosa de utilizar este remedio es triturando la patata bien fría de la nevera y aplicar el ungüento como si fuera una cataplasma
  7. Aceite de coco. En realidad, nos serviría cualquier aceite natural, también el AOVE, ya que su textura sedosa ayuda a calmar la irritación y alivia el picor y dolor causado por las quemaduras solares. El mejor consejo consiste en tomar una ducha bien fría y luego aplicar suavemente el aceite por las zonas afectadas y dejar que penetre y se seque. Repetir la misma acción todas las veces que sean necesarias.

Dietas saludables para embarazadas  

“Ahora tienes que comer por dos”, una frase que se ha instaurado en nuestra sociedad y que se le dice a toda mujer que esté esperando un bebé. Se trata de una idea totalmente equivocada, que puede conllevar problemáticas graves para la salud del feto y de la madre y que es el resultado de la nula educación en nutrición que tenemos en nuestro país. “Hay que comer pensando en dos”, así la reformula el conocido nutricionista Aitor Sánchez, autor de “Mi dieta cojea”.

 

Las pautas para una dieta saludable para embarazadas

 

La mayoría de expertos en nutrición y dietas coinciden con Aitor Sánchez en que, evidentemente, las necesidades calóricas cambian, sobre todo a partir del segundo trimestre, pero esto no significa que las mujeres embarazadas tengan que comer el doble. Se calcula que deberían ingerir aproximadamente unas 300 calorías más de lo habitual a partir de la segunda mitad del embarazo.

 

  • Alimentación “normal”. Y cuando hablamos de normal nos referimos a una dieta saludable que puede seguir cualquier otra persona sana.
  • A esta alimentación “normalizada” hay que añadir nutrientes que son muy necesarios: Hierro y ácido fólico.
  • El embarazo no debe representar nunca una carta blanca para alimentarnos como queramos. “Si total voy a engordar”, “me merezco comer dulce”, etc. de hecho se debe tener más cuidado y procurar comer de forma muy saludable, ya que todo lo que ingerimos llega al bebé. No es bueno que ya se desarrolle con un exceso de azúcares y grasas saturadas. De hecho, está demostrado que el exceso de azúcar libre incrementa las posibilidades de que el bebé sea diabético o padezca sobrepeso en un futuro.
  • Potenciar el consumo de pescado y semillas y frutos secos por sus ácidos grasos esenciales.
  • Evitar los productos de origen animal crudos como el embutido, los patés o el sushi. De esta manera se evita ingerir alimentos que contengan el parásito que desarrolla la toxoplasmosis.

Consejos para cuidar de nuestra piel en verano  

Sol, playa, mar, piscina, paseos al atardecer… En apenas 10 días se inaugurará oficialmente el verano 2019 pero parece que el tiempo acompaña y ya apetece adelantarse un poquito y darse un buen chapuzón, aunque el agua todavía esté fría. Ahora que llega el calor y las actividades playeras se van a multiplicar es importante cuidar nuestra piel. De hecho, debe cuidarse durante todo el año porque cada estación tiene sus problemáticas concretas, en verano el principal enemigo es el sol en exceso. Te damos algunos consejos para cuidar de nuestra piel en verano.

 

5 consejos para cuidar nuestra piel en verano

 

  1. Hidratación. Es la más importante de todas, la piel necesita “beber” igual que nosotros para poder mantenerse viva. Si notas que se descama es un síntoma de deshidratación y que más allá del “problema” estético que puede suponer también puede acarrear otras dolencias que pueden llegar a ser importantes. Así que bebe agua antes de esperar a tener sed y también aplícate crema corporal después de la ducha para mantener el Ph natural de la piel. Y, sobre todo, presta especial atención en el caso de que tengas la piel seca, deberás hidratarte aún más.
  2. Protección solar. Y no solo cuando acudas a la playa, la piscina o realices actividades acuáticas y de ocio al aire libre, debemos aprender a protegernos del sol desde el momento que salimos de casa por la mañana. El sol en primavera y verano está más cerca de la Tierra que en las otras estaciones y por eso nos puede afectar más. Por eso es muy importante utilizar productos con factor de protección. Para ir al trabajo o a hacer recados puedes optar por cremas hidratantes con factor 10 o 15; si eres de los que optas por el maquillaje, también los hay que incluyen factor de protección. Y si vas a la playa o piscina imprescindible utilizar factores más altos (serán efectivos durante más tiempo en nuestra piel) y repetir asiduamente su aplicación.
  3. Alimentación. Es clave para que la piel luzca radiante y saludable. Los nutricionistas recomiendan dietas ricas en frutas y verduras y que incluyan todo tipo de alimentos reales y no envasados ni procesados (huevos, pescado, carne magra, legumbres, pasta y arroz integral…). Es mejor evitar las bebidas azucaradas como los zumos industriales o los refrescos con y sin gas.
  4. Descanso. En verano dormimos menos horas porque se hace de noche más tarde y aprovechamos la buena temperatura para hacer más planes de afterwork pero no debemos descuidar nuestro descanso y se debe intentar dormir 7-8 horas, el cansancio también puede pasar factura a una piel ya castigada de por sí por el sol y los baños de sal y cloro.
  5. Ropa adecuada. Utilizarla ligera, fresca y de colores claros para que no se adhiera a la piel con el sudor, que evite precisamente también la sudoración y la aparición de granitos o manchas propias de las épocas de calor.

Las causas que provocan la cistitis  

La cistitis o infección de orina es una dolencia muy común con la llegada de la primavera y el verano. Las altas temperaturas, las largas horas con los bañadores y bikinis húmedos, el incremento de la actividad sexual… Todo contribuye al incremento de esta infección leve pero que puede convertirse en una problemática importante si no se trata adecuadamente.

 

¿Qué es la cistitis?

 

La cistitis no es más que una inflamación de la vejiga y esa inflamación suele estar causada por una infección bacteriana Es dolorosa y molesta y a pesar de todos los remedios caseros que recomiendan propios y extraños; y de toda la información que se vierte en internet, al tratarse de una infección solo puede ser tratada con antibiótico. Un antibiótico que además debe ser de corta duración, de lo contrario se debilitaría el sistema inmunitario, lo que provocaría estar expuestos a más infecciones y también a más cistitis.

 

Las causas que provocan la cistitis

 

Al tratarse de una inflamación sus causas son múltiples y muy diversas, pero una cosa está clara: Afecta a muchas más mujeres que a hombres por una cuestión fisiológica. La uretra en las mujeres es mucho más corta y esto facilita las infecciones.

 

  • Alteración de la flora vaginal. Es importante prescindir de jabones intensos y apostar por los que tienen un PH neutro, ya que los anteriores pueden alterar el nivel de acidez de la orina y la flora vaginal.
  • Falta de higiene. Igual de dañino es el exceso de limpieza y el uso de jabones como la falta de higiene, que facilitará que las bacterias entren en contacto con la vejiga.
  • Retención urinaria. Se recomienda miccionar cada 3 horas, más o menos. Retener la orina provoca que las bacterias, si ya han entrado en nuestro cuerpo, se queden en vez de ser expulsadas.
  • Mantener la ropa de baño mojada durante mucho tiempo. Típico del verano, la humedad y el frío allana el terreno para que las bacterias se desarrollen.
  • Las relaciones sexuales. El intercambio de fluidos facilita la entrada de bacterias, por eso se recomienda extremar la higiene en estas zonas antes de mantener relaciones sexuales, intentar que esté lubricada al máximo y orinar después.
  • Los anticonceptivos. Sobre todo, los que implican la introducción de cuerpos extraños en la vagina como los diafragmas o el anillo vaginal. Además, el riesgo se incremento en el caso del diafragma por el uso necesario de espermicidas. Todo esto contribuye a la sequedad de la zona y dificulta la lubricación.
  • Estreñimiento. Esto también favorece que las bacterias aniden y no sean expulsadas.
  • Cambios hormonales. Algo que puede darse con frecuencia durante el embarazo.
  • El uso de antibióticos. Baja las defensas del cuerpo y por tanto nuestro organismo es más propenso a las infecciones.
  • La ropa ajustada y sintética. Se recomiendan prendas de algodón que permitan transpirar la zona.
  • Uso prolongado de sondas en la vejiga. Algo que ocurre mayoritariamente en el caso de personas convalecientes tras una operación quirúrgica o en personas mayores que precisan del uso de catéteres.

 

Estas son las causas más frecuentes que provocan la cistitis, si quieres prevenirla, en este artículo ya te dimos algunos consejos.

Consejos para iniciarte en la meditación  

Vivimos deprisa, quizás demasiado. La mayoría de nosotros empleamos todas las horas del día con obligaciones, algunas necesarias como el trabajo o las tareas del hogar, otras impuestas como los cursos y las clases en el gimnasio. ¿Cuándo fue la última vez que te paraste y pensaste… en nada? Parece que la meditación se ha puesto de moda, pero detrás de este nuevo “producto” hay muchos más beneficios que problemáticas.

 

¿Qué es la meditación?

 

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua describe la palabra meditación como la “acción y efecto de meditar”, que no es más que lograr un estado profundo de relajación en el que dejar de lado los pensamientos para centrarnos en nosotros mismos.

 

Formas de meditar hay muchas y formas de conseguir un estado de relajación, también. Pero la manera clásica que a todos nos viene a la cabeza es sentados con las piernas cruzadas y los ojos cerrados en una sala tranquila. Los expertos recomiendan utilizar aquella con la que nos sintamos más cómodos, pero siempre con un punto de introspección necesario. Porque entonces… ¿Cuál sería la diferencia con cualquier otra actividad que realicemos a diario?

 

Consejos para iniciarte en la meditación

 

Internet y las nuevas tecnologías han conseguido que la meditación haya llegado al gran público y se haya popularizado. Esto, inevitablemente, ha comportado una mercantilización de una actividad tan espiritual y alejada del consumismo, pero los beneficios que aporta la meditación a nuestra salud traspasan cualquier crítica.

 

Xuan Luan es conocida por haber sido la profesora de yoga de las últimas ediciones de Operación Triunfo y también practica la meditación, nos da algunos consejos básicos:

 

  • Requiere dedicación, disciplina y regularidad, igual que cualquier otra actividad física o mental. Porque el entrenamiento es imprescindible.
  • La meditación no significa dejar la mente en blanco, si no mantenerla atenta al momento presente sin agarrarse a los pensamientos.
  • Fijarla como una práctica en tu agenda, siempre el mismo día y a la misma hora.
  • Comenzar con poco tiempo, unos 5 o 10 minutos serán suficientes. A medida que entrenemos nuestra mente podremos aumentar ese tiempo.
  • Busca un lugar tranquilo, limpio y espacioso. Debes tener una sensación de libertad de movimientos, aunque no vas a moverte.
  • Lo más recomendable es comenzar con meditaciones guiadas o en grupo.