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10 consejos para prevenir una trombosis

trombosis

En estos meses pasados hemos oído hablar mucho de la trombosis relacionada, como efecto secundario no deseado, con alguna de las vacunas contra el coronavirus, pero… ¿sabemos realmente en qué consiste una trombosis?

Qué es una trombosis

En pocas palabras podemos definir esta patología como una anomalía provocada por la formación de un coágulo en el interior de una vena o arteria. El resultado es una inflamación crónica de las paredes venosas, lo que impide un correcto funcionamiento del flujo sanguíneo.

Lo habitual es que una trombosis se produzca en las piernas –aunque también puede aparecer en otras partes del cuerpo- provocando la aparición de venas varices. Su formación está directamente relacionada con factores como la reducción de la velocidad del flujo sanguíneo, un crecimiento desmesurado en el espesor de la sangre o un empeoramiento en la calidad de las venas.

En algunos casos, la trombosis se convierte en embolia. Esto sucede cuando el coágulo se desprende, desplazándose libremente por el flujo sanguíneo. Cuando esto ocurre, el coágulo puede quedar atrapado en algún órgano vital, lo que puede provocar graves lesiones en el organismo.

10 consejos para prevenir esta patología

La aplicación de 10 sencillas prácticas y hábitos a nuestro estilo de vida podría ayudarnos a prevenir el padecimiento de una trombosis. Nuestros consejos serían:

  1. No permanecer inmóvil durante largos periodos de tiempo

El sedentarismo aumenta el riesgo de padecer una trombosis. La falta de movimiento en las piernas provoca retención de líquidos y dificulta un correcto riego sanguíneo. Por esta razón, después de una operación o una larga convalecencia en la cama, conviene levantarse cuanto antes. Y lo mismo podría decirse de un viaje o de un trayecto largo en coche. En este último caso, es aconsejable realizar descansos cada dos horas. Si el tipo de medio de transporte impide levantarse, hay que ejercitar las piernas. Para ello, subiremos y bajaremos los talones sin despegar los pies del suelo.

  1. Evitar cruzar las piernas cuando se esté sentado

Esta postura obstaculiza la corriente sanguínea entre las piernas y el corazón

  1. Beber agua de manera regular

Una mala hidratación eleva los niveles de viscosidad de la sangre.

  1. Dormir con las piernas ligeramente elevadas

Sería muy saludable elevar las patas de los pies de nuestra cama unos 15 cm. Es una manera sencilla de mantener un normal flujo sanguíneo mientras se duerme.

  1. Vigilar la báscula

El exceso de peso aumenta la presión sobre las venas de pelvis y piernas, además de provocar un desequilibrio en los niveles de colesterol y triglicéridos, dos lípidos que pueden ocasionar obstrucción venosa. Por todo ello es importante vigilar la alimentación y no descuidar la práctica de ejercicio. Las actividades aeróbicas de bajo impacto, como caminar o nadar, favorecen el correcto flujo sanguíneo. Una rutina diaria de ejercicios físicos, durante 30 minutos, ayudará a evitar la formación de trombos.

  1. Olvidarse del tabaco

El tabaquismo es contrario al correcto flujo sanguíneo. También es una agresión directa sobre pulmones y corazón. Esto sucede porque los tóxicos presentes en el tabaco se van acumulando en el flujo sanguíneo, reduciendo los niveles de oxígeno y aumentando la viscosidad de la sangre. Así, con el transcurso del tiempo, se van formando coágulos que obstruyen venas y arterias hasta dar lugar a la trombosis.

  1. Examinarse regularmente las piernas

Esto es especialmente importante para las personas que ya han tenido algún coágulo. Ante la aparición de enrojecimiento, dolor, calor o hinchazón, lo mejor será, cuanto antes, acudir al médico.

  1. Mejor vestir ropa holgada

Vestir ropa ajustada dificulta un correcto flujo sanguíneo entre piernas y corazón.

  1. Consulta a tu farmacéutico sobre el uso de las medias de compresión

Este complemento elástico, gracias a un diseño que aplica una suave presión de abajo arriba en las piernas, favorece un correcto flujo sanguíneo.

  1. Aficionarse a la comida saludable

Los nutrientes que se le aportan al organismo son esenciales para evitar trombos. Así, si la vitamina C aumenta los niveles de colágeno y elastina, favoreciendo la elasticidad de las venas, la vitamina E evita la oxidación de colesterol, lo que previene la coagulación de la sangre.

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