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Consejos para escoger el deporte indicado para ti  

Año nuevo, vida nueva. En estas primeras semanas de 2019 son muchos los que se plantean comenzar a llevar una vida más activa, comer sano y practicar deporte. Pero este último punto, aunque no lo parezca, puede llegar a convertirse en el más difícil de conseguir. ¿El problema? La Educación Física en las escuelas no deja de ser una asignatura menor, que como mucho se practica 2 veces a la semana y de forma aislada al resto del programa educativo. Muchos expertos piden que se integre como un hábito más, parecido a lavarse los dientes y a sentarse a la mesa para comer. Si los “peques” no lo integran en su día a día, cuando sean adultos les será más complicado practicarlo y escoger el deporte más indicado.

 

El deporte como forma de vida

 

El deporte no debe convertirse en un método para conseguir perder kilos o para socializar e ir “a la moda”. Sí que es cierto que puede utilizarse con estos objetivos, pero lo principal debe ser integrarlo en nuestro día a día para poder llevar una vida activa y más saludable.

 

Para ello es imprescindible que se practique deporte desde pequeños, esta es la forma más fácil de verlo como algo habitual y rutinario que forma parte de nuestro día a día y no como un suplicio, una imposición o un peaje que debemos pagare para conseguir bajar de peso o estar más en forma.

 

Si el deporte no ha formado parte de nuestras rutinas, como se suele decir: Nunca es tarde. Eso sí, de adultos nos costará un poco más y aquí juega un papel esencial la fuerza de voluntad. Es imprescindible superar la barrera de los 21 días en los que una actividad pasa a convertirse en rutina.

 

¿Cómo escoger el deporte indicado?

 

Si no has practicado deporte desde pequeño, es bastante habitual que no sepas por cuál empezar y te dejes guiar por modas o que simplemente te apuntes al gimnasio porque parece que es lo que hace todo el mundo. A principios de año ya te dimos algunos consejos en este artículo con los pros y los contras de ir al gym. Es posible que los recintos cerrados o los deportes que allí se practican no sean lo tuyo. Así que lo mejor es:

 

  • Probar los deportes que más te atraen y quedarte con el que más disfrutas.
  • Sí, disfrutar forma parte del hecho de practicar deporte. Nunca debe convertirse en un suplicio.
  • Si disfrutamos, eliminamos el componente de pereza.
  • ¿Existen los deportes divertidos a la par que efectivos? ¡Por supuesto! Solo tienes que encontrarlos.
  • Valorar si eres más de juego en equipo o individual.
  • Debes analizar tus propias capacidades: Si eres flexible te gustarán actividades como el método Pilates o el yoga; si por el contrario tienes una alta capacidad de resistencia deberías apostar por deportes como el running, el atletismo o la natación; y si en realidad lo tuyo es la fuerza, seguro que practicar pesas y los ejercicios de mantenimiento te vendrán muy bien.
  • Y es muy importante conocer nuestras limitaciones a nivel de salud: Si tenemos contracturas, facilidad para resentirnos de las cervicales, las rodillas o las muñecas, no todos los deportes serán para nosotros.
  • Lo más importante es el sentido común y escoger un deporte que nos llene.

 

Los pros y los contras de apuntarse a un gimnasio  

Con el año nuevo son muchas las personas que se proponen comenzar a practicar más ejercicio y la forma más fácil de auto convencerse de que esta vez sí, cumplirán con su propósito es apuntarse a un gimnasio. Es temporada alta para este sector, que, en estas fechas, suele reventar precios y ofrecer promociones de todo tipo. Si estás decidido o decidida a calzarte las zapatillas de deporte y empezar a practicarlo de verdad. Te contamos los pros y los contras de apuntarse a un gimnasio.

 

Los pros de apuntarse a un gimnasio

 

  • Si encuentras uno cerca de casa es muy cómodo.
  • Es ideal para practicar deporte en invierno, evitando depender de las condiciones meteorológicas (no importa si llueve o nieva o hace mucho frío).
  • Te permite elegir entre un amplio abanico de deportes. Desde aerobic, pasando por zumba, natación, spinning o ejercicios de fuerza en la sala de máquinas.
  • Puedes ir a tu ritmo. Las clases dirigidas se adaptan a los diferentes niveles y si un día estás muy cansado puedes optar por hacer cardio suave en la sala de máquinas o unos largos en la piscina.
  • Hacer deporte siempre es un buen plan. Si un domingo por la mañana estás aburrido o aburrida en casa, puedes acercarte al gimnasio a nadar un rato o hacer cinta. Verás que hay mucha más gente y te ayudará a sentirte mejor contigo mismo después de la práctica de deporte, que todos sabemos que libera endorfinas. Pero más allá de eso, acudir al gimnasio es una forma de socializar y hacer relaciones públicas.
  • Existen tarifas planas que se ajustan a tus necesidades. Suelen existir cuotas familiares o de pareja que reducen el precio; también promociones para estudiantes y desempleados. Incluso hay gimnasios que reducen las cuotas según la hora de entrada. Antes de las 17h de la tarde, por ejemplo, se paga solo media cuota.
  • Conseguirás llevar una vida activa y reforzar las otras acciones que estés practicando para perder peso o mantener un peso saludable (dietas etc).

 

Los contras de apuntarse a un gimnasio

 

  • Practicar deporte en un recinto cerrado sin luz natural desagrada a algunas personas.
  • El hecho de correr en una cinta o pedalear sobre una bicicleta estática desmotiva a muchos, que no son capaces de rendir al máximo si no sienten que están avanzando kilómetros reales y recorriendo, ya sea paisajes urbanos o naturales.
  • Las disciplinas que ofertan los gimnasios son muy reducidas. De hecho, algunos centros de este tipo no cuentan con piscinas, ni pistas de paddle o futbol sala.
  • Si no te gusta practicar ejercicios de fuerza ni el baile, lo más probable es que no te guste el gimnasio. En su mayoría se practican actividades dirigidas relacionadas con el baile y la música como el aerobic, la zumba o el step. Y en la sala de máquinas, al margen del cardio que se puede llevar a cabo sobre la cinta o las bicis estáticas, toda la oferta es de fuerza (pesas etc).

 

Si finalmente te decides a apuntarte a un gimnasio el mejor consejo que te podemos dar es que vayas y no entres a formar parte de ese porcentaje de personas que pagan las cuotas, pero no pisan las instalaciones.