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Tendencias de la economía colaborativa

La economía colaborativa está en constante evolución, adecuándose y adaptándose a las necesidades que surgen entre la sociedad día a día. Por este motivo, os explicamos en este artículo las diferentes tendencias de la economía colaborativa, para tener una visión global de hacia donde evoluciona el sector.

Para poder funcionar y crecer dentro del marco de la economía colaborativa, es imprescindible superar ciertas barreras y adentrarse a los nuevos conceptos que han evolucionado dentro del sector económico:

  • confianza entre extraños
  • apuesta por el procomún y por una buena gestión de los bienes comunes
  • existencia de capacidad ociosa o no utilizada que la tecnología va a utilizar de forma eficiente
  • llega a la masa crítica de consumidores productores, clientes, usuarios y otros miembros

Tres grandes tendencias de la economía colaborativa

Dentro de todas las tendencias de la economía colaborativa actuales, destacan tres movimientos cada vez más arraigados entre los consumidores:

1. El movimiento “makers”. Quieren impulsar una nueva revolución industrial en cuanto a la producción. Es más importante la personalización del servicio o el producto que la estandarización de la globalización industrial.

2. El conocimiento en abierto. Principalmente acelera el desarrollo global conjunto de las iniciativas de la economía colaborativa. Podemos encontrar ejemplos de crowdsourcing, como Wikipedia, o de coworking, trabajo en espacios abiertos donde se fomenta la transversalidad, la conectividad y las sinergias.

3. Peer-to-peer o la financiación entre particulares. Fomentan alternativas de financiación para el intercambio de valor gracias a monedas alternativas, bancos de tiempo o economía del regalo. El más conocido es el crowdfunding, que permite a particulares conseguir un retorno económico, social o un producto o servicio a cambio de una pequeña inversión.

 

Otras tendencias actuales del mercado económico

No solo existen las tres tendencias definidas en el apartado anterior, sino que dentro de la economía colaborativa surgen diferentes movimientos según las necesidades del momento:

1. Car-sharing. Consiste en optimizar el uso de un vehículo que transporta varias personas con un itinerario en común. Una manera de compartir ruta y gastos.

2. Viajes colaborativos. Una manera de hacer turismo más barato. Cambias los alojamientos tradicionales, hoteles, hostales, etc., por alojamientos en casas particulares a través de plataformas colaborativas. Una manera de proporcionar ingresos a establecimientos de barrio.

3. Bancos de tiempo y microtasting. Estas plataformas intercambian favores entre usuarios. Se recupera el concepto de la vecindad y el compañerismo entre las personas.

4. Freecycle. Esta plataforma centra su punto principal en la preservación del medio ambiente y la calidad de las grandes ciudades.

Ahora ya no tenemos excusas para apuntarnos al nuevo rumbo de la economía global. Las diferentes tendencias de la economía colaborativa se están implantando poco a poco entre la sociedad, cansados del consumismo excesivo y el individualismo de las personas. Ayudamos no solo al conjunto de la sociedad sino también al impacto del hombre sobre el medio ambiente.

La economía colaborativa camina hacia una realidad de futuro

La revolución en la sociedad ha llegado y se llama economía colaborativa. Este modelo de negocio pone en contacto individuos para compartir o vender servicios y bienes. Sin embargo, en poco tiempo, esta actividad económica ha pasado de estar en pequeña escala a expandirse a nivel global. La economía colaborativa camina hacia una realidad de futuro.

 

Nuevo marco económico y los cambios en la sociedad

Actualmente, la sociedad relaciona economía colaborativa con los casos más mediáticos como, por ejemplo, Uber, Airbnb, etc. Sin información de calidad respecto a estos casos, esta realidad de futuro puede provocar prejuicios y vincular la economía colaborativa con la competencia desleal.

Este modelo de economía emergente tendrá gran impacto en las empresas y en las próximas generaciones. Sobre todo, gracias a la irrupción de las nuevas tecnologías de la información. Estas tecnologías han ayudado a encontrar diferentes tendencias para aprovechar más los recursos y generar rentas extras entre los consumidores. Además, los consumidores son los encargados de valorar los servicios, a través de sus comentarios en las redes. En este contexto global, la reputación digital está ganando importancia.

Se está produciendo el paso de una economía organizada de forma vertical, a un modelo horizontal. En este nuevo modelo económico, el ciudadano es productor y consumidor de bienes a la vez. Un ejemplo claro lo encontramos con Airbnb. En el pasado, si alguien quería alquilar habitaciones, tenía que construir un hotel. A día de hoy, se pueden alquilar las habitaciones en las propias casas de los particulares.

Esta dinamización del sector económico se aleja de lo que se conocía como negocio tradicional. Por este motivo, es necesaria una revisión del marco legal, para dar cabida a toda esta nueva manera de visionar el futuro de la economía.

 

Problemática surgida en el camino hacia esta realidad de futuro

La economía colaborativa se está encontrando con muchos problemas. El principal problema es por ser disruptiva, es decir, por haber irrumpido de forma tan rápida en el mercado. El segundo problema, por la falta de legislación que regule su actividad. A pesar de estos inconvenientes, los analistas creen que la economía compartida es una realidad de futuro. Gracias también a la buena sintonía con las tecnologías, en especial con el ecosistema móvil.

La solución a este problema recae en establecer una regulación flexible que de un mayor protagonismo a los ciudadanos. En resumen, establecer un marco legal que cuente con las nuevas tecnologías y que sea participativa gracias a la aportación de los ciudadanos, máximos impulsores de esta nueva realidad económica.

La economía colaborativa ha llegado para quedarse. Su evolución es incierta porque no sabemos a qué ritmo evolucionará ni si el marco legal lo hará a la misma velocidad que el marco tecnológico. Lo único cierto es que es parte del futuro próximo.

Convertirse en autónomo: pasos a seguir

Convertirse en autónomo no es sencillo. Requiere muchos trámites y papeleo para los cuales es necesario conocer la normativa y los pasos fiscales que se deben seguir. Para las personas que no están acostumbradas a hacer este tipo de trámites y no tienen conocimientos al respecto puede ser pesado.

A continuación detallamos los pasos que debe seguir una persona que quiera convertirse en trabajadora autónoma, una situación cada vez más habitual en la actualidad.

Alta en Hacienda para convertirse en autónomo

Antes de iniciar la actividad, lo primero que se tiene que hacer es darse de alta en Hacienda. Se debe rellenar el formulario 036 en el que se deben hacer constar los datos personales, la actividad a la que se va a dedicar y la ubicación del negocio.

También existe el modelo 037. Éste es una versión simplificada del formulario anterior y se diferencia en que lo pueden utilizar casi todos los autónomos (las excepciones son muy pocas). Los requisitos para presentarlo es disponer de un NIF y que la dirección del domicilio fiscal sea coincidente con la de gestión administrativa. En este caso quedan excluidos los que están exentos de IVA, las grandes empresas, los operadores comunitarios o los que constan en el REDEMEI (registro de devolución mensual).

También es importante al alta en el impuesto de actividades económicas (IAE) que es una tasa que grava el ejercicio de la actividad profesional. Lo más habitual es estar exento del pago de este impuesto porque sólo se debe pagar cuando se factura más de un millón de euros anuales. Pero, en caso de tenerlo que pagar se debe presentar el modelo 840/848.

Alta en la Seguridad Social para convertirse en autónomo

La afiliación en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social se realiza en la Tesorería General de la Seguridad Social. Se dispone de 30 días naturales desde el alta censal para realizar la inscripción.

Para realizar el alta la documentación que se debe llevar es el DNI, el modelo 036 o 037 y el modelo TA521/1 de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

En el momento del alta se debe definir la base de cotización y las coberturas por las que se va a cotizar. En función de la actividad es o no obligatorio cotizar por contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Uno de estos casos es el sector de la construcción.

Además de estos trámites, que son los indispensables, hay otros como la licencia de apertura que se tiene que pedir en el Ayuntamiento para abrir un local en el que llevar a cabo un negocio. Y, en el caso que proceda, también es necesario pedir el permiso de obras oportuno para adaptar el local a la actividad que se desea desarrollar.