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¿Qué es lo que no debes hacer nunca si tienes agujetas?  

Tener agujetas es algo bastante habitual, sobre todo entre aquellas personas que no están acostumbradas a practicar deporte o bien, han realizado un sobreesfuerzo un día en concreto. Existen miles de remedios para combatirlas, pero poco o nada se habla de lo que no se debe hacer nunca si ya las estamos sufriendo.

 

¿Qué son las agujetas?

 

Las agujetas no son más que el término coloquial que se utiliza para referirse al Dolor Muscular de Aparición tardía (DMAT) o DOMS en sus siglas en inglés. Se trata de dolores musculares que suelen aparecer al día siguiente o a las pocas horas de haber realizado un sobreesfuerzo físico al que nuestro cuerpo no está acostumbrado. En realidad, son micro roturas en los músculos y pueden durar de 3 a 5 días después de su inicio.

 

Suelen aparecer tras el primer día de entrenamiento, ya sea en el gimnasio o fuera. También después de épocas de “parón” del ejercicio físico que solemos practicar (vacaciones, Navidad, puentes festivos…). Cualquier elemento que modifique nuestra rutina puede provocar la aparición de las temidas agujetas.

 

Lo que no debemos hacer nunca si tenemos agujetas

 

Como decíamos antes, parece que existen mil remedios para combatir las agujetas, pero nadie nos dice qué es lo que no debemos hacer cuando las estamos sufriendo. ¿Qué debemos evitar?

 

  • No estar activos. Puede parecer contradictorio, pero es muy importante que no nos quedemos quietos, los músculos y articulaciones deben estar siempre activos para un correcto funcionamiento. Es posible que en las primeras horas sea muy molesto, pero podemos aliviar el dolor con bolsas de hielo y masajes.
  • Cambiar tu rutina de ejercicios de forma constante. De esta manera tus músculos jamás podrán acostumbrarse a una actividad física concreta. Hay que darles tiempo. Practicar un tipo de rutina y cuando ya estés totalmente cómodo o cómoda, entonces podrás probar cosas nuevas y diferente.
  • Evita los sobreesfuerzos. Uno de los consejos más extendidos tiene que ver con el hecho de practicar la misma rutina que te ha provocado las agujetas. Esto puede ser cierto mientras que evites un sobreesfuerzo. Tus músculos están doloridos, les has provocado mini roturas, así que no fuerces la máquina.

 

Al margen del dolor muscular debido a la inflamación provocada por las mini roturas, las agujetas también causan pérdida de fuerza y de movilidad a nivel articular. Todo esto se recupera al cabo de unos días. Y lo más importante es que las agujetas se “curan” de forma totalmente natural, debe seguirse un proceso.

 

 

¿Por qué nos hacen daño los huesos cuando cambia el tiempo?  

 

Los dolores musculares y óseos se han relacionado desde tiempos inmemoriales con los cambios meteorológicos. Pero, ¿por qué nos hacen daño los huesos cuando cambia el tiempo? Te contamos si este fenómeno tiene realmente una explicación científica.

 

Dolor de huesos con los cambios de tiempo: ¿Realidad o mito?

 

Seguro que no es la primera vez que escuchas a alguien quejarse de un dolor en la espalda o en la rodilla que atribuye al cambio de tiempo, ya sea por una bajada brusca de las temperaturas, la humedad o las lluvias. Esta creencia se remonta a la época romana, pero en 2017 un estudio de The George Institute for Global Health de Australia que se publicó en la revista Pain Medicine demostró que estos dolores no tienen ninguna relación con la meteorología.

 

Entonces, ¿por qué nos duelen los huesos cuando cambia el tiempo? Este estudio habla de susceptibilidad, los seres humanos somos susceptibles a las creencias que se popularizan y acabamos relacionando esos episodios de dolor con el cambio de tiempo.

 

Es más, en este estudio explican que siempre es más fácil acordarse del dolor en días fríos y lluviosos; y olvidarse de aquellos en los que teniendo los mismos síntomas el tiempo era más agradable y soleado.

 

Controversia sobre los dolores musculares y óseos como forma de predecir los cambios de tiempo

 

En la actualidad existe cierta controversia sobre esta cuestión ya que al estudio australiano que mencionábamos antes, hay que sumar otros que se han publicado en revistas científicas reputadas como Nature en las que se hablaba sobre la base científica de este fenómeno.

 

Los expertos denominan meteosensibles a las personas que son capaces de detectar supuestamente los cambios de temperatura o que se ven afectadas por esos cambios:

 

  • Viento = Dolor de cabeza.
  • Lluvia y bajada de temperaturas = Dolores musculares y óseos.
  • Incremento de la humedad = Sensibilidad en las cicatrices.

 

En cualquier caso, la comunidad científica todavía se mantiene dividida sobre esta cuestión, así que por el momento es imposible contar con datos 100% objetivos que expliquen por qué nos duelen los huesos cuando cambia el tiempo.