Entradas

Descubre el consumo de productos de temporada

Los invernaderos y la mejora de los transportes han hecho que en los últimos años cambiemos nuestros hábitos alimentarios. Comemos fresas en noviembre y calabaza en abril, nos hemos olvidado de cuáles son los productos de temporada y el calendario de los denominados alimentos de proximidad y kilómetro cero. Las mejoras técnicas nos permiten cultivar todo tipo de frutas y verduras en cualquier época del año, aunque el resultado no sea siempre el más natural y ecológico. Además, importamos frutas desde países lejanos que se pasan semanas en cámaras frigoríficas, con lo que el alimento pierde textura y sabor. Te ayudamos a descubrir las cestas ecológicas que preparan muchas cooperativas de consumo para ayudarte a regresar a una alimentación con productos de temporada.

 

¿Qué es un producto de temporada?

 

Cada fruta y verdura cuenta con unas propiedades intrínsecas que hacen que madure en una época del año determinada según las condiciones climatológicas y el terreno. Con la tecnología esto ya no es necesario, pueden cultivarse en invernaderos, aunque es preciso la utilización de sustancias químicas que ayudan a su maduración y reducen la calidad nutricional del alimento.

 

Por otro lado, las cámaras frigoríficas permiten conservar productos durante todo el año y que nosotros disfrutemos de sandías en invierno, por ejemplo, pero este proceso ha hecho que pierda muchas propiedades. Algo que también ocurre con las frutas y verduras que son originales de otros países y se transportan hasta nuestras fronteras congeladas.

 

¿Qué es un producto de kilómetro cero?

 

Un producto de kilómetro cero se refiere a todos aquellos alimentos que han sido cultivados en un margen inferior a los 100 kilómetros a la redonda desde el punto de venta final. Insistimos, la tecnología nos permite traer naranjas de Marruecos, baratas y deliciosas, pero en Valencia tenemos uno de los mejores enclaves del mundo para el cultivo de cítricos. Y siempre es mejor para el medio ambiente apostar por los productos próximos. La huella de carbono que dejamos cuando se transportan los alimentos desde otros alimentos repercute en las emisiones de C02 que repercuten en la capa de ozono y contribuyen al cambio climático.

 

El consumo de los productos de temporada

 

Consumir productos de temporada no significa únicamente contribuir a la protección del medio ambiente y disfrutar también de alimentos con más sabor y menos uso de químicos en su elaboración, también significa ahorrar dinero, porque son más baratos al poder conseguirlos fácilmente.

 

Cada vez con más frecuencia se han puesto en marcha cooperativas que facilitan el consumo de las denominadas “cestas ecológicas”, que se venden semanalmente e incluyen únicamente productos de temporada para consumir en los siguientes 7 días.

 

Si quieres saber más sobre el calendario de los productos de temporada te dejamos este enlace, en el que encontrarás toda la información que puede ayudarte a comenzar a comer más conscientemente.

¿Por qué es importante el consumo de proximidad?  

No es algo nuevo, aunque parece que ahora se ha puesto de moda eso de comprar productos de temporada y hacerlo en comercios locales. Los beneficios de adquirir alimentos y otro tipo de mercancías en tiendas que trabajan con proveedores de zonas próximas repercuten directamente en aspectos sociales y medioambientales. Te contamos por qué es importante el consumo de proximidad.

 

Consumo de proximidad o la compra en el mercado y los colmados de toda la vida

 

La aparición de los supermercados y las grandes superficies supuso una auténtica revolución para el sector del comercio en nuestro país. Las compras habituales de los ciudadanos se habían concentrado en sus núcleos poblacionales, acudiendo a los colmados, papelerías, pescaderías, carnicerías, mercados municipales y otros negocios locales.

 

La irrupción de otros comercios con más oferta y mejores precios obligaron a estos comerciantes a reinventarse. Un cambio que provocó que se dejaran de lado otros aspectos como la procedencia de los productos que se vendían. Puede parecer inocuo, pero esa procedencia deja huella a nivel social y también medioambiental.

 

Como su nombre indica, el término de consumo de proximidad va ligado a la distancia y el espacio desde el lugar de origen hasta que se compra, cuanto más corta es la proximidad, más próximo es. La denominación de Km0 significa que no hay más de 100km de distancia desde donde se produce al punto de venta.

 

La importancia del consumo de proximidad

 

¿Qué garantiza el consumo de proximidad? ¿Por qué debe tenerse en cuenta como prioridad frente a aquellos alimentos y productos que importamos?

 

  • Frescura en el caso de los alimentos. Son de temporada y conservan sus nutrientes al máximo, ya que no ha pasado semanas en una cámara frigorífica).
  • Precios competitivos. Aunque a priori pueda parecer lo contrario, el hecho de comprar productos locales favorece el precio final, ya que han sido necesarias menos horas de transporte y gasto logística para llegar al punto de venta.
  • Normativas locales. El consumo de productos de proximidad garantiza que estos cumplen con las normativas vigentes, tanto en su producción como en su distribución y venta.
  • Protección del medio ambiente. La exportación de productos a otros países genera un gran gasto de energía de combustibles fósiles, principalmente de petróleo por la cantidad que se necesita para trasladarlos en aviones, barcos de mercancías y camiones. Al margen del transporte, existe otro gasto energético que se refiere a su conservación en cámaras frigoríficas. Además, para su traslado en las mejores condiciones es necesaria la utilización de envoltorios plásticos o porexpan, muy contaminantes y que tardan años en degradarse. Debemos ser conscientes de que consumir frutas tropicales en pleno invierno no es necesario ni positivo a nivel medioambiental.
  • Conservación de especies autóctonas. La producción intensiva a través de la agricultura de monocultivos rebaja la biodiversidad en los ecosistemas algo que afecta a las especies, también la introducción de fauna foránea, modificaciones genéticas o fertilizantes. Es bueno apostar por las pequeñas plantaciones y la agricultura ecológica.
  • Trabajo local. El consumo de proximidad también beneficia a los productores locales y a los propios comercios que podrán ofrecer más y mejores puestos de trabajo.

 

En definitiva, el consumo de proximidad es respetuoso con el medio ambiente, es económico, disminuye la denominada “huella de carbono” y respeta la continuidad de la biodiversidad de nuestros ecosistemas.