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Las causas que provocan la cistitis  

La cistitis o infección de orina es una dolencia muy común con la llegada de la primavera y el verano. Las altas temperaturas, las largas horas con los bañadores y bikinis húmedos, el incremento de la actividad sexual… Todo contribuye al incremento de esta infección leve pero que puede convertirse en una problemática importante si no se trata adecuadamente.

 

¿Qué es la cistitis?

 

La cistitis no es más que una inflamación de la vejiga y esa inflamación suele estar causada por una infección bacteriana Es dolorosa y molesta y a pesar de todos los remedios caseros que recomiendan propios y extraños; y de toda la información que se vierte en internet, al tratarse de una infección solo puede ser tratada con antibiótico. Un antibiótico que además debe ser de corta duración, de lo contrario se debilitaría el sistema inmunitario, lo que provocaría estar expuestos a más infecciones y también a más cistitis.

 

Las causas que provocan la cistitis

 

Al tratarse de una inflamación sus causas son múltiples y muy diversas, pero una cosa está clara: Afecta a muchas más mujeres que a hombres por una cuestión fisiológica. La uretra en las mujeres es mucho más corta y esto facilita las infecciones.

 

  • Alteración de la flora vaginal. Es importante prescindir de jabones intensos y apostar por los que tienen un PH neutro, ya que los anteriores pueden alterar el nivel de acidez de la orina y la flora vaginal.
  • Falta de higiene. Igual de dañino es el exceso de limpieza y el uso de jabones como la falta de higiene, que facilitará que las bacterias entren en contacto con la vejiga.
  • Retención urinaria. Se recomienda miccionar cada 3 horas, más o menos. Retener la orina provoca que las bacterias, si ya han entrado en nuestro cuerpo, se queden en vez de ser expulsadas.
  • Mantener la ropa de baño mojada durante mucho tiempo. Típico del verano, la humedad y el frío allana el terreno para que las bacterias se desarrollen.
  • Las relaciones sexuales. El intercambio de fluidos facilita la entrada de bacterias, por eso se recomienda extremar la higiene en estas zonas antes de mantener relaciones sexuales, intentar que esté lubricada al máximo y orinar después.
  • Los anticonceptivos. Sobre todo, los que implican la introducción de cuerpos extraños en la vagina como los diafragmas o el anillo vaginal. Además, el riesgo se incremento en el caso del diafragma por el uso necesario de espermicidas. Todo esto contribuye a la sequedad de la zona y dificulta la lubricación.
  • Estreñimiento. Esto también favorece que las bacterias aniden y no sean expulsadas.
  • Cambios hormonales. Algo que puede darse con frecuencia durante el embarazo.
  • El uso de antibióticos. Baja las defensas del cuerpo y por tanto nuestro organismo es más propenso a las infecciones.
  • La ropa ajustada y sintética. Se recomiendan prendas de algodón que permitan transpirar la zona.
  • Uso prolongado de sondas en la vejiga. Algo que ocurre mayoritariamente en el caso de personas convalecientes tras una operación quirúrgica o en personas mayores que precisan del uso de catéteres.

 

Estas son las causas más frecuentes que provocan la cistitis, si quieres prevenirla, en este artículo ya te dimos algunos consejos.

Cómo prevenir la cistitis

La cistitis es una inflamación aguda de la vejiga provocada por la bacteria Escherichia Coli. Es una infección que puede ser dolorosa e irritante, y muy peligrosa si se propaga a los riñones. Esta afección es más común entre las mujeres porque tienen una uretra más corta, reduciendo la distancia que deben recorrer las bacterias para alcanzar la vejiga. Aun así, también puede afectar a los hombres.

 

Síntomas de la cistitis

Los primeros síntomas de alarma son los siguientes:

  • necesidad urgente y frecuente de orinar
  • escozor o ardor al orinar
  • sensación de no haber terminado de orinar
  • sangre en la orina
  • dolor hipogástrico o en la zona de la vejiga

Ante cualquier mínimo indicio, se recomienda acudir al especialista.

 

Consejos para prevenir la cistitis

Lo más habitual es utilizar antibióticos prescritos por el médico de cabecera, de corta duración, ya que los antibióticos mal empleados pueden destruir la flora y quedarnos desprotegidos de otras infecciones. Por ello, se debe cumplir con el tratamiento recetado y no abandonarlo antes de tiempo. Pero antes de tomar esta decisión como remedio, podemos prevenir la cistitis siguiendo estas recomendaciones:

 

Orinar con frecuencia

Debemos orinar con frecuencia, cada dos o tres horas. Las bacterias que provocan la cistitis tienden a proliferar cuando la orina permanece en la vejiga, por eso, el acto de expulsar la orina limpia el tracto urinario. Asimismo, el agua es elemento imprescindible para prevenir la cistitis. Se recomienda 1,5 litros de agua para arrastrar las bacterias adheridas al tracto urinario.

 

Tener una correcta higiene íntima

La escasez o el exceso de higiene íntima puede ser contraproducente. Se recomienda la ducha antes que el baño y utilizar productos específicos para la higiene de la zona íntima una vez al día. Los geles de baño comunes pueden alterar el pH de las paredes vaginales. A la hora de ir al baño, es muy importante lavarse y secarse de delante hacia atrás, evitando que las bacterias del ano puedan llegar a la vagina y colonicen la uretra provocando una infección.

 

Evitar la humedad y los cambios de temperatura bruscos

Para mantener la zona seca se recomienda utilizar ropa interior de algodón, ya que favorecen la transpiración y evitan la humedad. También evitar prendas muy ajustadas porque pueden provocar un aumento de la temperatura. Ahora que llega el verano, no se debería permanecer mucho tiempo con el traje de baño mojado.

 

Evitar el estreñimiento

El estreñimiento puede favorecer la aparición de cistitis porque impide la expulsión de bacterias y gérmenes que pueden colonizar el tracto urinario.

 

Comer arándanos rojos

El extracto de arándanos rojos evita que las bacterias causantes de cistitis se fijen a las paredes, ayudando a prevenir las infecciones. La vitamina C también es un buen remedio. Esta vitamina hace que la orina sea más ácida, dificultando el crecimiento bacteriano.