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El cooperativismo entre adolescentes  

La etapa de la adolescencia es sin duda alguna la más controvertida de todas por las que pasa un ser humano. A medio camino entre niño y adulto, el adolescente ha sido muchas veces infravalorado, sobre todo en las últimas décadas, cuando el avance de las nuevas tecnologías y de las sociedades ha terminado por alargar esta etapa, que cada vez se extiende desde edades más tempranas y termina también más tarde. Una etapa difícil, aunque las nuevas generaciones están demostrando que quieren tener su propia voz y que se pueden hacer grandes cosas a pesar de la juventud. Movimientos estudiantiles que nos advierten de que no hay un planeta B o que luchan por la protección de nuestros mares o las especies en peligro de extinción. El cooperativismo entre adolescentes existe, lo analizamos.

 

Adolescentes reivindicativos

 

Los programas para jóvenes cooperantes se han extendido en los últimos años por todo el territorio y son cada vez más demandados por adolescentes con inquietudes sociales y de mejora del entorno en el que viven. Estos son algunos de los programas de cooperación con más éxito:

 

  • Estancias con ONG’S en países en vías de desarrollo. Muchas Organizaciones No Gubernamentales preparan programas durante el verano en países del extranjero, en concreto en zonas empobrecidas en las que ayudan a las comunidades con material para la construcción de escuelas, pozos y otro tipo de infraestructuras sanitarias y sociales.
  • Voluntariado local. Suele ser el que más practican los adolescentes, ya que les permite realizar colaboraciones a lo largo del año sin descuidar sus estudios. Desde ONG’s que prestan ayuda a colectivos desfavorecidos o en riesgo de exclusión social, el banco de alimentos, asociaciones de protección de especies y monumentos locales…
  • Donaciones. Suele ser la menos habitual, ya que por norma general los adolescentes estudian y no trabajan, por lo tanto, su poder adquisitivo es reducido. Aún así es cada vez más habitual que las familias enseñen valores de convivencia y cooperación a través de las donaciones. Muchos padres instan a sus hijos a donar el dinero que ahorran en sus huchas, algo que mantienen en la adolescencia.

 

Webs como Hacesfalta.org se pueden encontrar todas las formas de cooperación posibles en el caso de que quieras iniciarte en el mundo del cooperativismo.

Consejos para gestionar las primeras parejas de nuestros hijos adolescentes

La adolescencia es una de las épocas más controvertidas del desarrollo humano. Decimos controvertidas porque es un momento en el que se experimentan muchísimos cambios a nivel físico, hormonal y emocional. El paso de la niñez a la edad adulta no es fácil, son años en los que ya no somos niños, pero tampoco adultos y es difícil gestionarlo. Esto se complica todavía más cuando los padres deben enfrentarse a los primeros amores de sus hijos adolescentes. El miedo a que les hagan daño suele ser la principal preocupación. Desgranamos algunos consejos para gestionar las primeras parejas de los hijos adolescentes.

 

El primer amor adolescente

 

El principal error que cometemos los adultos a la hora de gestionar la educación de los adolescentes es olvidar que hubo un tiempo en el que también lo fuimos nosotros. Es muy importante empatizar y para que esto sea efectivo es imprescindible ponernos en su lugar y recordar cómo éramos en esa época de nuestra vida.

 

Por eso lo más importante es acompañarlos en este viaje, que es inevitable y más importante de lo que creemos. En este momento es cuando se están formando sus caracteres, así que sus primeras experiencias a nivel emocional y sexual marcarán su salud emocional para el resto de su vida.

 

Consejos para gestionar las primeras parejas de nuestros hijos adolescentes

 

  • No debemos evitar que el noviazgo siga adelante. Puede que creamos que todavía es muy pequeñ@, o que no nos guste la persona que han elegido, pero lo mejor es acompañarlos y en el caso de detectar episodios preocupantes tratar de que tu hij@ se de cuenta por sí mismo.
  • Hablar abiertamente sobre relaciones sexuales. Nunca hay que evitar este asunto, se trata de algo que antes o después van a experimentar, así que lo mejor es tratarlo con naturalidad. Y es muy importante evitar mostrarle este aspecto de las relaciones humanas como algo negativo o prohibido, ya que puede condicionarle en un futuro que lleve una vida sexual sana. Es posible que no nos haga gracia que empiecen a una edad que consideramos muy temprana, pero siempre es mejor acompañarlos y mantenerlos alerta sobre la responsabilidad que van a adquirir: deben protegerse contra las enfermedades de transmisión sexual y los embarazados no deseados.
  • Conocer a su pareja. En muchos casos los padres no quieren saber nada de la otra persona y niegan la relación, o la prohíben sin más. Sin embargo, lo más importante es conocer a la pareja de tu hij@ para saber quien es, qué edad tiene, si van juntos a clase o si son de la misma pandilla. Es importante crear un vínculo para que se sienta a gusto y confíe en nosotros.
  • Hablarles de nuestras propias experiencias. No hay nada más efectivo para conectar con ellos, mostrarles que hubo un día en el que también nosotros fuimos adolescentes. Tus recuerdos pueden ayudarle a gestionar algunas situaciones y los acercarán a ti, de esta manera confiarán en ti para contarte algunos aspectos de su relación. Pero acepta que siempre habrá una parte que se van a guardar para sí mismos, todos lo hacemos, un espacio propio es necesario.

 

Y recuerda que al fin y al cabo la adolescencia solo es una etapa más de la vida, permítele que la viva, la experimente y la disfrute antes de aterrizar en la vida adulta, que eso sí que no tiene marcha atrás.