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Ergonomía: Cuestión de educación postural

La Asociación Española de Ergonomía define este concepto como “el conjunto de conocimientos de carácter multidisciplinar aplicados para la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios, optimizando la eficacia, seguridad y bienestar”. Así que podemos aventurarnos a afirmar que la ergonomía no es más que una educación postural y ambiental para mejorar el rendimiento en el trabajo y mantener nuestra salud muscular.

 

¿Cómo podemos mejorar nuestra ergonomía?

Es muy importante tener en cuenta que existen varios tipos de ergonomía, todos ellos representan factores que pueden influir en nuestra capacidad de trabajo y rendimiento. Podemos destacar las tres tipologías más importantes:

 

  • Ambiental. Tiene en cuenta aspectos como la iluminación, la temperatura y el nivel de ruido.
  • Temporal. Se basa en la distribución de la jornada laboral: horas de trabajo al día, tiempos de descanso y vacaciones.
  • Geométrica. Se refiere a las dimensiones del área de trabajo teniendo en cuenta nuestras medidas. Aquí se trabajan las posturas frente al ordenador, por ejemplo.

 

Ahora que ya sabemos cuáles son los tipos de ergonomía más importantes que existen, debemos tener en cuenta un listado de consejos para que nuestra ergonomía mejore.

 

  • Puesto de trabajo cercano a una fuente de luz natural y, si no es posible, que la luz sea blanca (prescindir de las luces amarillentas). Un lugar bien iluminado repercutirá positivamente en el confort del trabajador y por tanto en su rendimiento.
  • Que la temperatura media sea de 24 grados centígrados y, a ser posible, evitar el uso de aires acondicionados. Suele tratarse de la eterna batalla en las oficinas, la temperatura nunca está al gusto de todos. Pero es importante mantener esos 24 grados para conseguir mantener la salud del personal y evitar resfriados.
  • Se recomiendan ambientes con poca contaminación acústica. Evitar que el volumen de radios, televisores y otro tipo de reproductores estén a un nivel alto. Ya que afecta a la concentración y pueden resultar molestos. La música está muy recomendada si tiene una base instrumental para oficios en los que se trabaje con cifras y letras.
  • Se recomiendan jornadas laborales intensivas en las que se respeten pequeños descansos de 5 minutos cada hora. Son más productivas que la clásica jornada partida. En cualquier caso, es necesario respetar los tiempos de descanso sobre todo en el caso de trabajar con ordenadores. Las pausas nos ayudan a no fatigarnos. Te dejamos una serie de ejercicios que puedes realizar durante tus pausas.
  • Herramientas de trabajo cómodas, adaptables y ergonómicas; y entornos agradables. En trabajos de oficina, sobre todo, es muy importante que el mobiliario (mesas, sillas, etc.) se adapten a nuestras necesidades.
  • El lugar de trabajo debe estar ordenado y limpio. Puede parecer una banalidad, pero en realidad una acumulación de papeles sobre la mesa y poca pulcritud crean ambientes estresantes.

 

¿Cuál es el objetivo final de la ergonomía?

 

Adaptar el trabajo a nuestras necesidades individuales. De esta manera incrementaremos nuestra productividad y el nivel de bienestar será mayor.

 

  • Reducir los riesgos y enfermedades laborales
  • Incrementar el nivel de bienestar del trabajador
  • Enseñar una educación postural

 

Se ha demostrado que con la mejora de la ergonomía personal se reducen las bajas laborales por afecciones musculares como la cervicalgia o los dolores de espalda y también afecciones de tipo psicológico y emocional como el estrés o la depresión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

40 euros extra mensuales por ir a trabajar en bicicleta

Desde hace ya más de un año en Francia se ha puesto en marcha una iniciativa que consiste en pagar a los empleados para ir a trabajar en bicicleta. Con la finalidad de motivar el uso de la bici, 18 empresas fueron voluntarias para pagar a los empleados que se sumasen a la iniciativa 0,25 céntimos por cada kilómetro que separa su hogar de su puesto de trabajo de ida y vuelta.

Esta iniciativa, financiada por la Agencia del Medio Ambiente y Control de la Energía del país vecino, fue todo un éxito. En sólo cinco meses desde su implantación aseguran que consiguió aumentar el 2% al 3.6% el uso de la bicicleta entre los trabajadores.

De los 8000 empleados que formaban parte de las 18 empresas adscritas al proyecto, 380 empleados decidieron sumarse a la iniciativa. La adhesión les comprometía a ir al trabajo en bicicleta, especificando el número de kilómetros que iban a hacer en cada recorrido.

Cabe destacar que esta iniciativa también contribuyó a que trabajadores de otras empresas se sumasen al proyecto. Ya que esta medida forma parte de un plan global de la ley sobre transición energética de Francia. Ésta tiene como finalidad disminuir el tráfico en transporte contaminante y su consiguiente beneficio en la salud de los ciudadanos.

Se calcula, como se anuncia en el titular, que con esta media, cada empleado que va trabajar en bicicleta puede ingresar 40 euros de media al mes. Además, muchos de éstos, han pasado a usar la bicicleta para usos que van más allá de ir al trabajo porque se ha convertido en un saludable hábito.

Y, además, los trayectos son cada vez más largos. En 2008, según Cicloesfera, la distancia media de los desplazamientos era de 3,4 kilómetros, y en enero de 2015, rondaba los cinco kilómetros.

Ir a trabajar en bicicleta también se incentiva en otros países

Experimentos similares se habían llevado a cabo con anterioridad en otros países como Gran Bretaña, Dinamarca, Países Bajos, Bélgica y Alemania. En todos estos países existen diferentes incentivos para incrementar el uso de la bicicleta y disminuir el uso de vehículos a motor. Algunas de las recompensas que se han implantado para aumentar el uso de la bicicleta como medio de transporte son: exenciones de impuestos, subvenciones para la compra de bicicletas o, como en Francia pago por kilómetro recorrido.