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Cómo evitar las agujetas al hacer deporte

Cuando empiezas a hacer deporte o a practicar un ejercicio nuevo es normal tener agujetas. A continuación, te explicamos el por qué de las agujetas y cómo evitarlas al hacer deporte.

Las agujetas son ese dolor muscular que suele aparecer entre un día o dos después de haber entrenado. Puede tener varios grados: desde una leve molestia hasta un dolor incapacitante. Las agujetas van muy ligadas al ejercicio porque aparecen en estos casos:

  • cuando estamos comenzando a practicar deporte
  • al entrenar de una forma diferente (por ejemplo, pasar del running a las pesas)
  • si se trabaja un músculo diferente al habitual

¿Qué son las agujetas?

Muchas son las opiniones de expertos acerca del origen de las agujetas. Se creía, en un principio, que se formaban por la creación de pequeños cristales de ácido láctico liberados en las fibras musculares debido al estrés sometido en los músculos durante el ejercicio físico.

Sin embargo, en este momento los expertos están de acuerdo que las agujetas se producen por las microrroturas musculares. Posteriormente al entrenamiento deportivo, el cuerpo repara estas roturas gracias al descanso y al uso de los nutrientes.

¿Cómo y por qué tenemos agujetas?

Este dolor muscular post-entrenamiento es algo totalmente normal que sucede a prácticamente todas las personas después de entrenar o de comenzar un entrenamiento nuevo. Responde al hecho de que hemos pedido a nuestro cuerpo un sobreesfuerzo al que no está acostumbrado. Las agujetas son su respuesta.

Generalmente suelen aparecer en las 24 o 48 horas posteriores al ejercicio. Y suelen desaparecer gracias al reposo y a la correcta hidratación después del entrenamiento. Aunque suele ser una leve molestia que permanece durante unas horas o unos días, se debe distinguir con una posible lesión causada por el entrenamiento.

Algunos tips para evitar las agujetas

Evitar las agujetas puede resultar complicado cuando empezamos a practicar un nuevo deporte. Estos consejos te ayudarán a que las agujetas sean menos molestas:

  • Comenzar siempre a hacer deporte de forma progresiva: lanzarse a hacer 10 kilómetros sin haber corrido con anterioridad, asegura la formación de agujetas al día siguiente. Es muy importante seguir un principio de progresión para ir acostumbrando al cuerpo al nuevo esfuerzo.
  • No olvidar nunca el calentamiento: se debe invertir al menos cinco minutos del entrenamiento para poner el cuerpo a punto y poder rendir al nivel deseado. Caminar a buen paso y realizar ejercicios de movilización de las articulaciones puede resultar un buen calentamiento. Así se evitarán agujetas y lesiones durante el entrenamiento.
  • Estirar después de entrenar: ocupar los últimos diez minutos del entrenamiento va a permitir volver a la calma de forma progresiva. Los estiramientos favorecen la recuperación muscular y evitar que las agujetas sean con más intensidad al día siguiente.
  • Hidratar y nutrir el cuerpo de forma adecuada: después del entrenamiento es recomendable recuperar la fibra muscular con alimentos ricos en hidratos de carbono. Cuidar la hidratación antes, durante y después del ejercicio físico facilita la recuperación muscular y se evitan posibles calambres y lesiones.

Trabajar a tiempo completo puede ser malo para el cerebro

El trabajo es un estimulante de la actividad que se produce en el cerebro y ayuda a mantener las funciones cognitivas en las personas adultas. Sin embargo, trabajar a tiempo completo o en exceso puede ser una de las principales causas de fatiga y estrés físico o mental.

El Instituto Melbourne de Economía Aplicada e Investigación Social publicó un estudio donde confirmaba que trabajar más de 25 horas semanales podía afectar la inteligencia en personas de más de 40 años. De acuerdo con el estudio, 25 horas a la semana es el tiempo óptimo que debe dedicarse al trabajo para el funcionamiento cognitivo. Pero trabajar menos también es nocivo para la agilidad del cerebro, tanto de hombres como de mujeres.

Trabajar a tiempo completo a partir de los 40 años

Conforme una persona se hace adulta, su desarrollo del intelecto también evoluciona de manera diferente. A partir de los 20 años, procesamos información externa pero no al mismo ritmo que en la adolescencia. Al cumplir los 30 años, empieza a decrecer la capacidad para utilizar habilidades, conocimiento y experiencias.

Es a partir de los 40 años, cuando la mayoría de las personas comienzan a obtener resultados relativamente menos buenos en la memoria, el reconocimiento espacial y la agilidad mental. Antes de los 40, el cuerpo puede resistir todas las horas extra que se le quieran pedir. Después, ni siquiera el horario habitual de 40 horas semanales resulta ser una buena idea.

La ciencia detrás de esto

La economía actual nos está forzando a trabajar más horas que generaciones anteriores, pero la mente a partir de los 40 años, no está preparada para el estrés o la rutina laboral para trabajar a tiempo completo.

El efecto negativo del estrés en nuestra mente nos afecta a través de hormonas, producidas por la glándula suprarrenal en respuesta al estrés. Estas hormonas pueden afectar la memoria a corto plazo, la concentración y el pensamiento racional.

No obstante, otros factores se atribuyen a este proceso de decrecimiento intelectual a partir de los 40 años. El más importante de estos factores es el cuidado o la responsabilidad hacia al menos una persona (su padre o su hijo), además de trabajar tiempo completo. Es decir, como tener un empleo después del empleo habitual, en el que pocas veces hay oportunidad para descansar.

El factor sueño

Dormir y descansar la mente es importante para soportar una semana completa de trabajo. La recomendación más extendida entre los profesionales es la de dormir entre 7 o 8 horas diarias. La capacidad para aprender y recordar conceptos o situaciones dependen de cuánto dormimos y del tiempo que tenemos para divertirnos.

El trabajo es necesario

Trabajar menos horas suena bastante tentador, pero hay una economía personal de la que dependemos que generalmente nos obliga a realizar grandes jornadas de trabajo. Además, muchas personas con 40 años o más no se plantean trabajar menos aunque pudieran, ya que para ellos es un estímulo necesario.

Por eso muchas empresas se plantean la flexibilidad horaria de sus empleados para lograr una mayor productividad. Porque cuando una persona valora la calidad de vida, también tiene en cuenta valorar su felicidad dentro del puesto de trabajo.

Qué alimentos deberías evitar en el caso de llevar brackets

La primera pregunta que se plantean los pacientes a los que se les coloca una ortodoncia con brackets es la de qué alimentos van a poder comer y cuales no. Llevar brackets no es sinónimo en absoluto de tener que comer purés, sopas u otros alimentos blandos durante todo el tratamiento, pero sí es cierto saber qué se debe comer y qué evitar para alcanzar unos resultados óptimos y acelerar el proceso.

Dos de las principales preocupaciones del paciente a lo largo de todo el tratamiento debería ser: prevenir el daño a los brackets y mantener una correcta higiene bucal.

Dieta blanda en las primeras semanas que te colocan brackets

Cuando se colocan los brackets por primera vez, es normal que el paciente sufra molestias que vienen asociadas a la presión que estos aparatos ejercen sobre los dientes para tratar de moverlos (algo que también ocurrirá cada vez que el paciente pase por el dentista para ajustar el aparato). Durante este periodo inicial, se recomienda llevar una dieta más blanda de lo habitual para reducir siempre que sea posible las molestias ocasionadas por la masticación.

El paciente debería decantarse por alimentos de textura suave y tierna que prácticamente se deshagan en la boca y no obliguen a masticar ni a hacer fuerza excesiva con los dientes. Por ejemplo, se podría optar por los siguientes alimentos:

  • cremas y purés
  • alimentos cocidos
  • sopas frías o calientes
  • pescados
  • carnes guisadas o más tiernas como la de pollo
  • ensaladilla rusa
  • frutas (las más maduras o en compota)

Alimentos a evitar cuando llevas brackets

Como norma general se debería prescindir de todos aquellos alimentos fibrosos, duros, pegajosos o demasiado ácidos.

Con el tiempo, y pasadas las primeras semanas en las que el paciente se acostumbra a los brackets, se podrían ir incorporando otro tipo de alimentos, pero tomando siempre algunas precauciones. Es aconsejable prescindir de todos aquellos alimentos que por su textura son susceptibles de dejar restos como, por ejemplo:

  • las carnes fibrosas como la ternera o el conejo
  • los alimentos pegajosos como chucherías, caramelos gomosos o chicles
  • los quebradizos, que pueden fracturarse en pequeñas partes e incrustarse en los dientes
  • alimentos como el pan tostado, las galletas o los frutos secos son especialmente propensos a quedarse entre los dientes

Consejo para evitar infecciones: extremar la higiene

Las morfología de los brackets hacen que la higiene bucal sea bastante complicada y, por lo tanto, sea fácil que los restos de comida se acumulen entre los dientes. En otras ocasiones, los brackets pueden causar llagas o irritaciones debido al roce que se produce entre estos aparatos y las mucosas bucales.

Por lo tanto, para evitar infecciones y males mayores, es recomendable una buena higiene bucal diaria incidiendo más en el cepillado habitual (utilizando cepillos interproximales, sedas dentales o irrigadores) junto a una dieta adaptada a las características de cada persona. Como hemos visto, la dieta en la ortodoncia con brackets se ve poco alterada; sólo hay que evitar ciertos alimentos perjudiciales o propensos a quedarse acumulados entre los dientes.

La economía colaborativa impacta en el mundo de las aseguradoras

La economía colaborativa aparece como una oportunidad sostenible de desarrollo económico permitiendo una mayor participación de los ciudadanos. Está experimentando tasas de crecimiento muy rápidas obligando a muchos negocios a reinventarse. Y las aseguradoras son uno de estos negocios, donde ven la economía colaborativa como una oportunidad de negocio y no como un enemigo a batir.

De dónde surge el concepto de economía colaborativa en los seguros

Actualmente están teniendo un gran auge los seguros P2P (peer-to-peer), como un nuevo concepto de seguro que permite a un grupo de asegurados reducir los costes de su seguro. Gracias a las redes sociales, se buscan y forman grupos de personas que tienen un mismo tipo de seguro. Todos sus miembros acuerdan compartir la prima de su seguro para apoyarse económicamente si un miembro del grupo da un parte. Si al final del año los partes no exceden la prima habitual, entonces todo el grupo se beneficia de un ahorro en las prima de su seguro personal.

Todo hacía entender que el concepto de seguros colaborativos había surgido por la necesidad de ahorrar en los costes. Pero la realidad es que este concepto surgió por el elevado número de partes de daños (incluidos los fraudes) que se dieron en Alemania en 2010.

Este concepto de seguros P2P lo que implica es un menor número de asegurados con un perfil de riesgo similar. Por lo tanto, florece un mayor sentido de responsabilidad hacia el grupo al que pertenecen los asegurados que automáticamente hace reducir el número de fraudes.

La virtud que presenta este modelo de seguro es que tiene menores costes para la aseguradora ya que las reclamaciones pequeñas se solucionan con la prima del grupo y la venta de seguros es más económica gracias un crecimiento viral que facilita la red social.

El futuro de la economía colaborativa en los seguros

En el futuro, todos estos modelos de seguros P2P se personalizarán cada vez más para cubrir mejor las necesidades de cada cliente. Abarcarán todos los ámbitos de seguros: médicos, del automóvil, del hogar, entre otros.

Como comentábamos antes, la economía colaborativa supone una revolución porque la idea de las compañías produciendo y personas consumiendo se está rompiendo y ahora cualquiera puede erigirse ya sea en consumidor o productor. El eje ahora es el acceso, no el tener.

El poseer es visto solo como algo positivo si es con la intención de compartirlo a través de las redes P2P. Surgen así estos nuevos modelos de negocio muy rentables, donde los productos o los servicios ya no son los pilares de las empresas sino que deberían disponer de plataformas donde los “prosumidores” puedan ofrecer o consumir ayudando así a la comunidad.

Pruebas médicas que todo hombre debería hacerse

Cada vez más se están extendiendo, dentro del ámbito de la analítica, las pruebas médicas específicas a través de las cuales el médico de cabecera controla de manera personal el estado del paciente y puede predecir un diagnóstico de futuro. En contraposición, todavía existen esos chequeos médicos generales que, en muchas ocasiones, provocan más alarma en el paciente que otra cosa.

Para prevenir un mal mayor, todo hombre debería realizarse a partir de cierta edad una serie de pruebas médicas como medida de control y prevención.

Pruebas médicas imprescindibles como medida de prevención

  • Diabetes

Edad recomendada: normalmente a partir de los 45 años a menos que existan síntomas de riesgo en el paciente (sobrepeso, colesterol o antecedentes familiares).

Cómo se realiza la prueba: con la medición de la glucosa en plasma o mediante una prueba donde se mide la hemoglobina A1C.

  • Índice de masa corporal

Edad recomendada: no existe una edad predeterminada porque es un índice esencial para conocer nuestro estado de salud.

Cómo se realiza la prueba: la puede realizar un facultativo mediante los chequeos universales que realiza el paciente o calculándolo en casa de una manera muy sencilla: dividiendo el peso (en kilogramos) por la estatura (en metros) al cuadrado.

  • Enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Edad recomendada: en la adolescencia, a partir de los 15 años o cuando se haya realizado sexo sin protección.

Cómo se realiza la prueba: con un rutinario análisis de sangre.

  • Presión arterial

Edad recomendada: a partir de los 18 años.

Cómo se realiza la prueba: se puede acudir a la farmacia o optar por comprar una tensiómetro de uso personalizado.

  • Colesterol

Edad recomendada: a partir de los 20 años y con una periodicidad cada 4 años. En el caso de ser una persona fumadora, diabética o con la presión alta, este control debe realizarse con más asiduidad.

Cómo se realiza la prueba: con un simple análisis de sangre.

  • Colonoscopia

Edad recomendada: se recomiendo a partir de los 50 años y con una periodicidad de 10 años. En el caso de antecedentes familiares con enfermedades, se debe aumentar la frecuencia del control.

Cómo se realiza la prueba: consiste en la exploración del intestino en busca de indicadores anormales por medio de la introducción de una cámara por el ano. Es una prueba sencilla y menos dolorosa de lo que parece.

  • Examen de cáncer de próstata

Edad recomendada: generalmente a partir de los 50 años con un frecuencia cada 2 años o a partir de los 45 años en caso de antecedentes familiares.

Cómo se realiza la prueba: de manera estandarizada se controla por medio de un análisis de sangre donde se miden los antígenos de la próstata, pero en muchas ocasiones es una prueba errónea porque marca niveles inexactos. Ante una situación así, lo mejor es acudir a un especialista que realizará un examen digital del recto.

Guía para elegir un seguro médico

Elegir un seguro médico no es una tarea sencilla. Las necesidades varían en función de las personas y para satisfacerlas existen múltiples modalidades de seguros. A la hora de elegir el seguro médico que vamos a contratar debemos prestar atención a diversos puntos y conceptos. De este modo, antes de decantarnos por contratar un seguro u otros, conseguiremos tener claro los pros y los contras.

En primer lugar vamos a ver qué clases de seguros médicos existen. A nivel general, podemos encontrar tres clases de seguros:

Tipos de seguro médico

Seguros médicos de cuadro médico o reembolso

Los seguros de cuadro médico son aquellos donde el asegurado puede elegir el médico y los hospitales que más le convenga dentro de los concertados por la entidad aseguradora a través del cuadro médico.

Los seguros de reembolso de gastos son aquellos seguros que permiten que el asegurado elija libremente el centro y el médico, fuera del cuadro médico de la compañía. El asegurado abonará la factura y la compañía le reembolsará un porcentaje elevado de los gastos.

Los seguros mixtos de reembolso permiten acudir a cualquier médico dentro del cuadro médico de la compañía. En estos casos el asegurado no deberá hacerse cargo de los gastos ya que lo hace directamente la entidad aseguradora, cubriendo el 100% de los gastos. Mientras que se mantiene el seguro de reembolso para ciertos especialistas como pueden ser ginecología o pediatría.

Seguros médicos básicos o completos

Los seguros médicos completos son los que ofrecen la máxima cobertura asistencial, incluida la hospitalización e intervenciones quirúrgicas.

Los seguros médicos básicos ofrecen coberturas más limitadas y normalmente no incluyen la hospitalización ni las operaciones.

Seguros médicos con copagos o sin copagos

El copago está cada vez está más extendido. Se trata de una cantidad monetaria que el asegurado deberá abonar por cada servicio médico realizado. Las primas de los seguros variarán en función de si se opta por un seguro médico con copago o sin él. El sistema de copagos depende también de cada aseguradora. Algunas apuestan por un copago fijo, otras ofrecen sistema de copagos progresivo, donde el coste a pagar varía en función del número de actos o servicios médicos realizados.

Consejos para unas vacaciones saludables

Las vacaciones son una gran oportunidad para disfrutar con la familia y los amigos. Es tiempo de relajarnos, despejarnos y liberarnos de las obligaciones. Pero, ¿qué pasaría si te pusieras enfermo en plenas vacaciones? Aquí te damos unos consejos muy básicos para hacer que tus vacaciones sean lo más saludables posible.

Consejos básicos para unas vacaciones saludables

Cuidado con el sol

Aplícate crema solar siempre. Para proteger la piel de los efectos dañinos de los rayos UVA, es importante utilizar un factor de protección solar de, al menos, 30. Y aplicar la crema cada dos horas para que no se pierda el efecto protector. Además, aunque ya estemos hartos de oírlo, es fundamental evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, especialmente de 12 a 16 horas.

No expongas de forma directa al sol a los niños menores de tres años; usa también protección física como camisetas, gorras o gafas, y consulta al dermatólogo si te encuentra que un lunar o una peca cambia de forma, tamaño o color. Ten muy presente que en Europa la incidencia del cáncer de piel se ha duplicado en las últimas décadas y en España el melanoma aumenta un 10% cada año. El mejor método para luchar contra de piel el cáncer es la prevención.

Bebe mucha agua

Durante los meses de verano, el calor y el sudor pueden dejar tu cuerpo deshidratado de agua es perjudicial para tu cuerpo y también puede hacer que desees comer aun cuando no tengas hambre. Por eso es muy importante mantenerse hidratado bebiendo, al menos, 2,5 litros de agua al día. Bebe aunque no tengas sed Y si te cansas de tanta agua, siempre puedes añadir algo de sabor: unas gotas de limón u optar por alternativas saludables como el té verde; eso sí, siempre sin azúcar.

Presta especialmente cuidado con los niños y las personas mayores ya que son los que más probabilidades tienen de sufrir golpes de calor.

Vacunas y precauciones para viajar al extranjero

El verano es la época por excelencia para recorrer rincones alejados del mundo. En este sentido, se recomienda hacer una análisis previo de cómo está la situación sanitaria del país que vamos a visitar y las necesidades de vacunación.

Además, deberás tener especial cuidado con la higiene de los alimentos y el agua. En muchos países no es recomendable beber agua del grifo, ni siquiera comer verduras o frutas crudas, ya que estas habrán sido lavadas con agua no saludable. Lo ideal es que la comida esté cocinada y que llegue caliente al plato ya que la temperatura a más de 70 grados combate los virus y bacterias.

Asimismo, deberás protegerte de las picaduras de los insectos, ya que estos son los mayores transmisores de enfermedades. Y acudir a urgencias en el caso de que una picadura pueda desencadenar una reacción alérgica con síntomas como enrojecimiento de la piel, acompañado de malestar generalizado, palpitaciones, sensación de ahogo e hinchazón en zonas alejadas de la picadura inicial.

No te olvides del sentido común

El estar de vacaciones hace que estemos más desinhibidos y nos expongamos a condiciones a las que no estamos habituados. Es fundamental ser prudentes en todo. El viaje debe ser una situación placentera, sin terminar cayendo en riesgos innecesarios.

5 consejos para el cuidado de tu bebé

La posibilidad de que los bebés se conviertan en adolescentes y adultos sanos, dependerá en gran medida de la forma en la que los eduquemos, protejamos y atendamos a sus necesidades más primordiales. Aquí te dejamos unos consejos para el cuidado de tu bebé.

La alimentación

La lactancia es más que una elección: es una importante decisión que va a tener mucha incidencia en la salud de tu bebé. Independientemente del tiempo que puedas hacerlo, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud es hacerlo hasta los 2 años. Lo cierto es que son pocos los niños que llegan a esta edad siendo amamantados, pero la OMS indica que incluso después de los dos años de edad la leche materna sigue siendo un excelente aporte de calorías y nutrientes.

También es importante que inicies a tu hijo en la alimentación a base de verduras y hortalizas, en lugar de frutas dulces. A partir de los seis meses, las hortalizas deben forman parte de la dieta del bebé, complementando a la leche materna.

El juego

No hay nada de malo con lo básico: las palmadas y el escondite son juegos que se han utilizado durante años para entretener a los bebés, ya que ayudan a que sus cerebros se vayan desarrollando. Tu hijo responderá a la estimulación y disfrutará de la interacción.

A través del juego, los bebés empiezan a aprender lo que puede o no puede hacerse con los objetos que le rodean, experimentan y descubren por medio de la acción. Al bebé le produce placer y satisfacción comprobar que puede manipular su entorno y obtener respuesta de los padres, por ejemplo, cuando tira un objeto al suelo y le es devuelto. Ese placer hará que el bebé tenga energía e ilusión de buscar nuevas interacciones y repetirlas. Así, el juego ayuda a adquirir hábitos como la perseverancia, tan importante para el desarrollo intelectual.

El sueño

Es fundamental establecer una rutina de sueño, tanto por la noche como a la hora de la siesta. La importancia de la siesta está comprobada, ya que los bebés que están muy cansados tienen más dificultades para dormirse y tienden a despertarse con más frecuencia por la noche. Prepara un calendario del sueño y empieza a establecerlo a partir de las dos semanas de vida del bebé. Al principio puede que no sea factible, pero si mantienes la rutina, el bebé se ira acostumbrado a descansar adecuadamente.

El cuidado de la piel

La crema solar no se recomienda a los niños menores de 6 meses de edad. Por ello es fundamental que mantengas a tu hijo en la sombra hasta que puedas protegerlo contra los efectos negativos del sol.

Los pañales

La mayoría de los bebés de entre 4 a 15 meses de edad experimentan la dermatitis del pañal. Es posible que se note más cuando los bebés empiezan a comer alimentos sólidos y se manifiesta con sarpullidos, descamaciones, granitos, ampollas, úlceras, etc. El mejor tratamiento es mantener la piel limpia y seca. Asegúrate de que tu niño está completamente seco después de un cambio de pañal y déjale sin pañal todo el tiempo que puedas.

Consejos para evitar que los niños se mareen en el coche

Llega el verano y con él las vacaciones y los desplazamientos medios y largos en el coche para poder disfrutar de unos días de relax y diversión. Estos trayectos pueden convertirse en una pesadilla si tenemos niños y se marean. Para evitar esta agonía en este artículo te damos una serie de consejos para evitar que los niños se mareen en el coche.

¿Por qué los niños se marean en el coche?

El mareo cinético o cinetosis, que es el que se produce en el coche y otros tipos de transporte en movimiento, es un trastorno que se ocasiona en el sistema que regula nuestra percepción del equilibrio.

Tanto niños como adultos nos mareamos porque la información que recibe el sistema nervioso central desde el oído, desde la vista y desde el sistema osteomuscular no se corresponde. Es decir, la sensación de movimiento que percibe la vista no cuadra con la de aceleración captada por el oído interno ni con la sensación de posición del cuerpo proveniente de nuestro sistema osteomuscular. Esta falta de entendimiento entre las diferentes partes del cuerpo nos provoca la pérdida de equilibrio y orientación que conocemos como mareo cinético.

Los síntomas de este mareo son palidez, salivación, bostezos, sudores fríos, náuseas e, incluso, vómitos.

Consejos para evitar que los niños se mareen en el coche

  • Mantener la vista fija en el horizonte. Es aconsejable mirar al frente, pero también se puede mirar por las ventanas laterales fijando la vista en un punto lejano como, por ejemplo, las nubes o una montaña.
  • Viajar a las horas que no haga calor intenso. Y, siempre que sea posible, hacerlo en horas en las que los más pequeños puedan dormir.
  • Evitar que los niños y niñas vayan leyendo, escribiendo, pintando, dibujando, jugando a videojuegos o cualquier otra actividad que requiera evadirnos del movimiento externo. A pesar de que a priori puede parecer pertinente, no lo es porque cuando el niño levanta la cabeza, el cambio es muy brusco y no da tiempo a la adaptación.
  • Parar cada dos horas para que los niños se puedan airear y mover. El hecho de moverse es muy positivo porque contribuye a reconciliar el sistema osteomuscular con el oído interno.
  • Evitar que los niños vayan con el estómago vacío o que hayan comido mucho. Es aconsejable comer algo ligero en el coche o en las paradas que se realicen.
  • Debemos evitar la conducción brusca poniendo especial atención en las frenadas y las curvas.

En caso de que el niño sea muy propenso al mareo debemos visitar al médico pediatra para que valore si es conveniente darle algún fármaco.

¿ Es malo el gluten para la salud ?

Seguro que muchos de nosotros conocemos personas que, sin ser celíacas, no consumen gluten. ¿A qué es debido? ¿Es una moda pasajera o realmente es malo el gluten para la salud? En este artículo damos una serie de claves para resolver esta incógnita.

¿Qué es el gluten?

El gluten es una proteína vegetal presente en cereales como la cebada, el trigo o el centeno. Esta proteína, obviamente, está presente en los alimentos que llevan como ingrediente este cereal. Es decir, en la pasta, el pan, la bollería, etc. Y también está presente en otros alimentos como, por ejemplo, en salsas e incluso en medicamentos.

¿ Es malo el gluten para la salud ?

Llegar a una conclusión al respecto no es fácil porque hay tanto detractores como defensores del gluten.

Uno de los argumentos esgrimidos por aquellas personas que consideran que el gluten no contribuye positivamente a nuestra salud es que el cultivo del trigo es relativamente reciente y todavía no nos hemos acostumbrado a él. Creen que este es el motivo por el que muchas personas son celíacas o tienen intolerancia al gluten.

No obstante, esta información es ampliamente debatida por el sector contrario porque, en primer lugar, consideran que no tienen rigor ni base científica. Y argumentan que se han comido cereales integrales desde hace muchos años, más de los que cuenta la otra corriente y el cuerpo debería estar completamente adaptado a su consumo. Establecen una comparación con la leche para concluir que si la adaptación a ésta es una realidad, también lo tiene que ser la tolerancia al trigo.

Opinión de expertos sobre la tendencia actual a no comer gluten

Holly Starwbridge afirmó en la revista Harvard Health Letter que las dietas anti gluten se llevan a cabo con la finalidad de perder peso o estar más saludables, pero no está comprobada científicamente su eficacia.

Por otra parte, el Doctor Daniel A. Lefler, especialista en celíaquia en el Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston, asegura que una dieta sin gluten no tiene sentido para las personas no celíacas. Además, los alimentos para celíacos tienen, generalmente, muchas menos vitaminas que los cereales integrales.

Muchos expertos muestran su miedo a que estas dietas se sigan extiendo y acaben teniendo una finalidad muy contraria a su objetivo inicial: comer más sano y mejor. No obstante, hay muchas personas que realizan estas dietas que manifiestan sentirse menos pesados y mucho mejor desde que no consumen gluten.