queratocono

¿Qué es el queratocono? Síntomas y tratamiento

El queratocono no es una inflamación del ojo, sino que es una modificación progresiva de la córnea. Ésta va perdiendo su forma esférica y va adquiriendo un aspecto cónico e irregular como consecuencia de un problema en el colágeno del que está hecho la córnea.

Esta deformación hace que aparezcan problemas de visión. La córnea es la responsable de refractar la mayor parte de la luz que entra. Si hay problemas estructurales en la córnea es cuando aparecen anomalías en la visión.

¿Cuál es el primer síntoma para la detección del queratocono?

El primer síntoma que anuncia un problema es la reducción de la visión. La sensación es como si la persona viera borroso. Según la Academia Americana de Oftalmología, una de cada diez personas con queratocono lo ha heredado de sus progenitores.

Dos etapas bien diferenciadas de esta patología

En el queratocono se pueden diferenciar dos etapas de desarrollo de la patología. Por eso es importante anticiparse y consultar al oftalmólogo para evitar mayores daños.

En las etapas más tempranas, aparecen pequeñas distorsiones que muchas veces pasan desapercibidas. Generalmente suelen aparecer en la etapa final de la adolescencia y en la mayoría de los casos se estabiliza. Los síntomas son: visión un poco borrosa, las líneas rectas se ondulan, una mayor sensibilidad a la luz y ojos inflamados.

Cuando avanza la patología, aparecen otros problemas mayores: visión borrosa generalizada, aumento de la miopía y cambio en las dioptrías del astigmatismo. El cambio en la forma de la córnea provoca que no se puedan usar lentes de contacto estándar porque su inadaptabilidad.

Causas de la aparición del queratocono

La teoría principal en la que los investigadores se centran es en el origen genético. Como decíamos anteriormente, uno de cada diez casos puede ser de origen genético. Otra vía de investigación es el origen alérgico.

Ante cualquier indicio de duda, lo principal es consultar al oftalmólogo para saber si tenemos esta patología. La forma más fácil de diagnosticarlo es midiendo la curvatura del ojo. También se puede detectar con un análisis exhaustivo de la córnea.

Tratamiento cuando se padece esta patología

El tratamiento siempre va a depender de los síntomas que tenga cada persona. La miopía y el astigmatismo se pueden corregir con gafas. Si los problemas de visión son más graves, entonces es recomendable implantar dispositivos corneales para reducir la curva de la córnea.

Otro tratamiento es la utilización del Cross-Linking del colágeno para aplanar la córnea. En los casos más extremos se puede valorar la práctica de cirugía con anillos intracorneales o, directamente, realizar un trasplante de córnea.

Todos estos tratamientos se utilizan para conseguir mantener la visión lo mejor posible, dando estabilidad a la estructura de la córnea para evitar una lesión mayor.

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