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Cómo hacer ejercicio correctamente si tengo una hernia

Una hernia se produce al realizar un sobreesfuerzo. Pero si padeces una, no significa que tengas que estar inmóvil. El ejercicio con moderación ayuda a mantener tu salud, fortalecer tu cuerpo y evitar futuras lesiones de este tipo.

 

Tipos de hernia

Una hernia es el desplazamiento de una víscera o hueso. Es fácil de reconocer porque suele aparecer una protrusión en la zona afectada. Tampoco suele provoca dolor en todos los casos que aparece. Las hernias más comunes son:

  • Inguinal. Este tipo de dolencia es más común entre los hombres. Se visualiza por el abultamiento que aparece en la ingle. Incluso, en muchas ocasiones, puede llegar hasta el escroto. Por otra parte, la hernia femoral es más común entre las mujeres, apareciendo un bulto bajo la ingle.
  • Discal. Se produce cuando una parte del disco invertebral se desplaza y presiona los nervios. Su efecto inmediato es que provoca lesiones neurológicas.
  • De hiato. En esta ocasión se desplaza la parte superior del estómago, empujando la pared abdominal a través de una pequeña abertura que aparece en el diafragma. Provoca reflujo y acidez.
  • Umbilical. Se forma en la zona del ombligo.
  • Quirúrgica. Producida por una intervención de cirugía abdominal. Las vísceras salen a través de la cicatriz que deja la intervención.

Tener una hernia no es incompatible con practicar deporte

Aunque se padezca de hernia, esto no imposibilita a la persona a practicar deporte. Previo chequeo médico y siguiendo ciertas precauciones, cualquier persona puede realizar ejercicio. Se recomienda empezar por ejercicios suaves como caminar, bicicleta estática o elíptica. Todos estos ejercicios sirven para mejorar la capacidad cardiovascular de la persona. Realiza siempre con movimientos suaves, nada de movimientos bruscos. Y si en el transcurso del entrenamiento aparece dolor, se debe cesar el ejercicio y consultar al médico.

Si se pretende hacer trabajo con peso y máquinas, se debe comenzar con el propio peso corporal. Nada de coger pesas y mucho menos realizar sobreesfuerzos al levantar el peso. Una vez se mejore la resistencia y la fuerza, si no hay dolor, se puede aumentar el peso o las repeticiones.

Deportes de bajo impacto siempre pueden ayudar con la lesión, mejorar nuestra flexibilidad y resistencia sin perjudicar la hernia. En este ámbito encontramos la natación, el Pilates o el yoga.

 

Prevención de las hernias

Los más comunes causantes de los diferentes tipos de hernias suelen ser el sobrepeso y los esfuerzos físicos repentinos y exagerados. Para evitar su aparición, el mejor aliado para el cuerpo es el deporte y la alimentación saludable. Los abdominales hipopresivos son unos grandes aliados para prevenir las hernias que se producen en la zona abdominal. Ayudan a fortalecer los músculos de esta zona. Del mismo modo que practicar deporte de manera regular. Te ayudará a preparar el cuerpo ante cualquier esfuerzo extra que puedas realizar, minimizando el riesgo de padecer una hernia por este motivo.

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