Aprovechamiento

El aprovechamiento de alimentos: Una costumbre que habíamos olvidado  

“Aquí no se tira nada”. Es una frase que muchos habrán oído en sus casas de pequeños. Abuelos y padres que vivieron la postguerra y la falta de alimentos, muy conscientes del regalo que significa poder comer tres veces al día. El progreso de los países y algunos avances tecnológicos provocaron que en las últimas dos décadas comenzáramos a practicar aquello del “usar y tirar”, a comprar alimentos empaquetados y a darles un solo uso. Desechar lo que ya no necesitábamos o peor aún, comprar más de lo necesario provocando que algunos alimentos terminaran en la basura antes de poder consumirlos. Poco a poco se ha creado una conciencia colectiva que clama por volver a las buenas costumbres: Hablamos del aprovechamiento de alimentos.

 

¿Por qué no debemos tirar los alimentos?

En una sociedad que se mueve por impulsos, que come por los ojos y que en cierta manera es caprichosa, es probable que no nos apetezca la crema de verduras que habíamos preparado hace 2 días y es más fácil tirarla y comprarnos otra cosa. En países como el Yemen, muere un niño de hambre cada diez minutos según ACNUR, algo que muchas veces nos suena lejano, pero está demostrado que la agricultura mundial podría alimentar a 12.000 millones de personas, casi dos veces la población actual.

Según datos de 2016 en España se desperdician cada año alrededor de 7’7 millones de toneladas de alimentos. Un estudio elaborado por la Universitat Autónoma de Barcelona apunta que cada habitante desperdicia 34’9 kilos al año, un 7% de la comida que adquirimos.

 

Consejos para aprovechar los alimentos

 Muchas veces no nos damos cuenta de que desperdiciamos alimentos, por las costumbres sociales adquiridas. Te ayudamos a conseguir que aproveches mucho mejor los alimentos.

  • Comprar únicamente lo necesario y en pequeñas cantidades. La gran mayoría de las veces compramos más alimentos de los que necesitamos y muchos acaban pudriéndose en nuestras despensas y neveras. Es mejor comprar en cantidades más pequeñas, aunque eso nos obliga a visitar más veces el mercado.
  • Aprovechar los alimentos de temporada. Ahorraremos en la cesta de la compra y los alimentos tendrán una duración más larga, ya que al ser de temporada conservan mejor sus nutrientes
  • Busca más de un uso a los alimentos. Si compras un pollo, puedes hacer filetes, caldo con los huesos y croquetas con lo que sobre. La cuestión es no tirar nada. Igual que si haces zumo de frutas, la pulpa consérvala para convertirla en compota o en el ingrediente principal de una salsa o crema, también en un dulce.
  • Compra los productos que estén a punto de caducar. Así conseguirás que no terminen en un contenedor y ahorrarás dinero, ya que suelen rebajar su precio para darles salida de venta.

 

En internet se pueden encontrar multitud de recursos para el aprovechamiento de alimentos (talleres, blogs de recetas etc.). También ha visto la luz la primera empresa que vende productos cuyo origen son alimentos que se iban a desechar. Hablamos de Es Im-perfect, que no utiliza aditivos, apuesta por la calidad, la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. Su especialidad son las compotas y mermeladas elaboradas con frutas que iban a desecharse, bien por su aspecto poco atractivo para la compra, o por excedente.

 

 

 

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