Mutuas Aseguradoras y Compañías de Seguros

Diferencias entre Mutuas Aseguradoras y Compañías de Seguros

Entidades Aseguradoras es el término que mejor recoge tanto a las Mutuas como a las Compañías de Seguros (sociedades anónimas), según recoge la Asociación Empresarial del Seguro. Ambas entidades aseguradoras están reguladas por ley, sin embargo existen algunas diferencias importantes en el trato y la forma jurídica que adopta cada una de ellas.

Las Compañías de Seguros

Las Compañías de Seguros o Entidades Aseguradoras Privadas son empresas cuya actividad económica consiste en productos el servicio de seguridad, cubriendo determinados riesgos económicos a las personas físicas o jurídicas que lo contratan.

Se constituyen como sociedades anónimas y su capital está dividido en acciones. El objetivo es lograr el máximo beneficio para sus accionistas. Su actividad es una operación para acumular riqueza a través de las aportaciones de muchos sujetos expuestos a eventos económicos desfavorables, para destinar lo acumulado a los pocos a quienes se presente la necesidad. La Compañía de Seguros considera estos riesgos en su conjunto: solo unos pocos asegurados los sufren, frente a los muchos que contribuyen al pago de la cobertura.

Las Mutuas Aseguradoras

Las Mutuas de Seguros son entidades sin ánimo de lucro constituidas bajo los principios de la solidaridad y la ayuda mutua en las que unas personas se unen voluntariamente para tener acceso a unos servicios basados en la confianza y la reciprocidad. Los socios de la mutualidad, llamados mutualistas, contribuyen a la financiación de la institución con una cuota periódica. Con el capital acumulado a través de las cuotas de los mutualistas, la institución brinda sus servicios a aquellos socios que los necesiten.

Esto quiere decir que los beneficios obtenidos por las Mutuas de Seguros se reparten entre sus socios mutualistas, pero siempre con el objetivo de que el mayor beneficio para los miembros asegurados se obtenga a través de los servicios que presta la mutua. La principal consecuencia de ello es que las tarifas y bonificaciones suelen ser muy competitivas para los mutualistas y sus familiares.

Los principios básicos de las mutualidades son los siguientes:

  • adhesión voluntaria
  • organización democrática
  • neutralidad institucional: política, religiosa, racial y gremial
  • contribución acorde con los servicios a recibir
  • capitalización social de los excedentes
  • educación y capacitación social y mutual
  • integración para el desarrollo.

Además de las Mutuas Aseguradoras, existen otros dos tipos de mutualidades: las Mutualidades de Previsión Social y las Mutuas de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *