Adolescentes

Consejos para gestionar las primeras parejas de nuestros hijos adolescentes

La adolescencia es una de las épocas más controvertidas del desarrollo humano. Decimos controvertidas porque es un momento en el que se experimentan muchísimos cambios a nivel físico, hormonal y emocional. El paso de la niñez a la edad adulta no es fácil, son años en los que ya no somos niños, pero tampoco adultos y es difícil gestionarlo. Esto se complica todavía más cuando los padres deben enfrentarse a los primeros amores de sus hijos adolescentes. El miedo a que les hagan daño suele ser la principal preocupación. Desgranamos algunos consejos para gestionar las primeras parejas de los hijos adolescentes.

 

El primer amor adolescente

 

El principal error que cometemos los adultos a la hora de gestionar la educación de los adolescentes es olvidar que hubo un tiempo en el que también lo fuimos nosotros. Es muy importante empatizar y para que esto sea efectivo es imprescindible ponernos en su lugar y recordar cómo éramos en esa época de nuestra vida.

 

Por eso lo más importante es acompañarlos en este viaje, que es inevitable y más importante de lo que creemos. En este momento es cuando se están formando sus caracteres, así que sus primeras experiencias a nivel emocional y sexual marcarán su salud emocional para el resto de su vida.

 

Consejos para gestionar las primeras parejas de nuestros hijos adolescentes

 

  • No debemos evitar que el noviazgo siga adelante. Puede que creamos que todavía es muy pequeñ@, o que no nos guste la persona que han elegido, pero lo mejor es acompañarlos y en el caso de detectar episodios preocupantes tratar de que tu hij@ se de cuenta por sí mismo.
  • Hablar abiertamente sobre relaciones sexuales. Nunca hay que evitar este asunto, se trata de algo que antes o después van a experimentar, así que lo mejor es tratarlo con naturalidad. Y es muy importante evitar mostrarle este aspecto de las relaciones humanas como algo negativo o prohibido, ya que puede condicionarle en un futuro que lleve una vida sexual sana. Es posible que no nos haga gracia que empiecen a una edad que consideramos muy temprana, pero siempre es mejor acompañarlos y mantenerlos alerta sobre la responsabilidad que van a adquirir: deben protegerse contra las enfermedades de transmisión sexual y los embarazados no deseados.
  • Conocer a su pareja. En muchos casos los padres no quieren saber nada de la otra persona y niegan la relación, o la prohíben sin más. Sin embargo, lo más importante es conocer a la pareja de tu hij@ para saber quien es, qué edad tiene, si van juntos a clase o si son de la misma pandilla. Es importante crear un vínculo para que se sienta a gusto y confíe en nosotros.
  • Hablarles de nuestras propias experiencias. No hay nada más efectivo para conectar con ellos, mostrarles que hubo un día en el que también nosotros fuimos adolescentes. Tus recuerdos pueden ayudarle a gestionar algunas situaciones y los acercarán a ti, de esta manera confiarán en ti para contarte algunos aspectos de su relación. Pero acepta que siempre habrá una parte que se van a guardar para sí mismos, todos lo hacemos, un espacio propio es necesario.

 

Y recuerda que al fin y al cabo la adolescencia solo es una etapa más de la vida, permítele que la viva, la experimente y la disfrute antes de aterrizar en la vida adulta, que eso sí que no tiene marcha atrás.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *